AWACs de la OTAN vigilarán el espacio aéreo libio

Aviones de reconocimiento y alerta temprana AWACs de la OTAN vigilarán el espacio aéreo libio las 24 horas del día después de que los países aliados llegaran a un acuerdo por consenso para aumentar la capacidad operativa de vigilancia en la zona. Mientras continúa debatiéndose si imponer o no una zona de exclusión aérea, la medida ahora adoptada permitirá tener un mayor control de las actividades aéreas y movimientos en la superficie a larga distancia, de las fuerzas del líder libio Muammar Gaddafi.

Asimismo, la OTAN  está analizando medidas como la de reposicionar los buques de guerra de la Alianza en el Mediterráneo y analiza  establecer un comando y una estructura de control para coordinar futuras intervenciones de carácter humanitario.  Según fuentes oficiales de la Alianza Atlántica “hay AWACs en el sur del  Mediterráneo que forman parte de la operación (antiterrorista) Active Endeavour y se espera que la operación alcance su plena capacidad en las próximas horas y días". Entre los buques que participan en la  Operación Active Endeavour' (Libertad Duradera) de la Alianza toman parte el petrolero de flota español Marqués de la Ensenada y la fragata Blas de Lezo, dentro de la contribución de la Armada a los compromisos de España con la OTAN. Los buques integrados en esta agrupación, configuran un sólido núcleo sobre el que se articulan las fuerzas de reacción inmediata de la OTAN que podrían responder rápidamente a una amenaza si fuese necesario.

Respecto al Componente NAEW&CF-E-3A es la única unidad aérea internacional de la OTAN que está activa permanentemente y en la cual participan económica y operativamente la mayor parte de los países de la Alianza. El origen se remonta a mediados de los años setenta, cuando un primer conjunto de países pertenecientes a esa Organización crearon un grupo de trabajo para estudiar la posibilidad de dotarse y utilizar en común aviones AWACS (Airborne Warning and Control System) basados en territorio europeo, para desarrollar misiones de alerta de radar y de control del campo de batalla. La necesidad de disponer de esta clase de aparatos nacía de los límites de los sensores terrestres, que no estaban en disposición  de ver amenazas que volaban a baja cota y alta velocidad, debido a los obstáculos naturales y a la curvatura del planeta, que en muchos casos consentían el descubrir esos blancos a poca distancia, no compatible con las exigencias de la defensa.

Fuente: Defensa.com