Los fabricantes de los blindados 8x8 (Santa Bárbara, Nexter, Iveco) ofrecen a Defensa empezar a construir sin cobrar: adelantarían el dinero con tal de hacerse con el programa

 
 
La cuantía del programa asciende, de entrada, a unos 1.300 millones, destinados a dotar al ejército de Tierra de 300 modernos vehículos 8x8, blindados de ruedas de pelotón, de ataque, de transporte o de reconocimiento para Caballería, según las necesidades.
El problema es que Defensa no puede afrontar ese coste porque se ha quedado sin una sola partida en los presupuestos del Estado para este año, pese a que para las Fuerzas Armadas era la compra más urgente.


Fabricantes desconcertados

El Gobierno no renuncia al programa, pero tiene paralizados hasta los trámites administrativos desde el año pasado, ante lo cual los principales fabricantes, desconcertados, han llegado a plantear al secretario de Estado de Defensa, Constantino Méndez, que están dispuestos a financiar el proyecto.
La propuesta es ponerse a trabajar en diseño y prototipos sin cobrar, e incluso a demorar pagos hasta después de las primeras entregas de los blindados, con tal de firmar ya el contrato.
Primero fueron los franceses de Nexter, a través de la firma Ibersystems, formada con la española GTD y con factoría en Barcelona, los que propusieron hacerse cargo de los primeros gastos y no cobrar hasta las primeras entregas de los vehículos –dos años como mínimo-.
Sus competidores no se han quedado atrás. Tanto los norteamericanos de General Dynamics, dueños también de la española Santa Bárbara -y, por lo tanto, la opción más ‘nacional’- como los italianos de Iveco –también con planta en Barcelona- han hecho planteamientos similares. Adjudique primero, pague cuando puedan, vienen a decir las empresas deseosas de entrar en el proyecto.
 
Único país de la OTAN sin 8x8


Los veteranos BMR cumplieron durante los años 90 en las misiones de los Balcanes, pero se han quedado muy anticuados para cualquier operación, como quedó demostrado en Afganistán.
Defensa tuvo que adquirir a toda prisa los RG-31 y los Lince con destino a las nuevas misiones en el exterior, pero son blindados de transporte de tropas muy preparados contra la acción de las minas, pero lentos y sin capacidad operativa de combate.
España es la única potencia media de la OTAN que no cuenta con los 8x8, y los principales fabricantes, algunos con socios e instalaciones en España, se juegan buena parte del futuro de su negocio en el programa puesto en marcha por Defensa hace casi tres años pero que no acaba de arrancar.


Fuente: El Confidencial Digital