Los ‘Seals’ españoles. Así es la unidad de élite española que se hubiera encargado de neutralizar a Osama Bin Laden

 
La operación de ‘película’ que terminó con la vida del número uno de Al Qaeda en Pakistán fue ejecutada rápida y limpiamente por el ‘Team Six’ de los Seal, la puntera unidad de guerra especial de los Marines estadounidenses.
“En caso de que la operación hubiera sido española, nuestro equivalente a los SEAL serían los miembros de la Fuerza de Guerra Naval Especial de la Armada (FGNE)”, admiten fuentes militares de la Marina española.
Tras esta operación de la unidad de élite de los Marines, la FGNE ha vuelto a centrar la atención de muchas miradas. De hecho, el propio Príncipe de Asturias visitará mañana martes la base de la unidad, en la Estación Naval de la Algameca (Cartagena).
Suyas son, por ejemplo, la operación Romeo-Sierra que ‘reconquistó’ el Islote de Perejil, o los frustrados intentos para rescatar a la tripulación del Alakrana durante su secuestro en Somalia –que tal y como ECD, levantó muchas suspicacias en el cuerpo-.
La unidad, cuyo uniforme de tarea es completamente negro, está al mando del Coronel de Infantería de Marina Javier Hertfelder de Aldecoa. Militares que sirvieron bajo su mando reconocen que tiene una “mirada que fulmina”, pero que es un mando “de los que se ensucia el uniforme, implacable pero muy dado a la camaradería con sus inferiores en rango”.


A la par que los Seal

“Ellos –los americanos- nos ganan en medios técnicos, pero la preparación física y mental de los nuestros es tan buena, o incluso mejor, que la suya”, asegura con orgullo nada disimulado un mando de la infantería de Marina.
De hecho, el curso de capacitación para entrar a formar parte de esta unidad es extremadamente duro, “posiblemente el que más” de todos los que se desarrollan en las Fuerzas Armadas españolas. En años anteriores, el número de aptos tras realizar el curso no superaba el 25 por ciento en la mejor de las ocasiones.
La capacitación se divide en varias fases, una de tierra –de dieciséis semanas de duración-, otra de paracaidismo –de dos semanas-, una fase de buceo de combate –dieciséis semanas- y otra final de tácticas de Operaciones Especiales, que se desarrolla en Jaca.
Durante estas pruebas, que testigos de su desarrollo confiesan a El Confidencial Digital que son un “auténtico infierno para el cuerpo”, los soldados y cabos –todos ellos marinos y la mayoría provenientes de la Infantería de Marina- pasan por temperaturas que van de los 40 grados hasta los 10 bajo cero de los Pirineos. Se desarrollan en nieve, montaña, mar, desierto…
Alguno de ellos, por ejemplo, consiste en abandonar a un pequeño equipo en medio del mar –o también en medio de la nieve- en plena noche –saltando en paracaídas- y sin ningún tipo de sistema de orientación. Deberán llegar a un punto señalado en un tiempo record. “Y allí es posible que le espere una ‘emboscada’ con la que no contaban”, aseguran a ECD las mismas fuentes.
Una vez finalizado el curso, los aspirantes son capaces de, por ejemplo, saltar en paracaídas de noche sobre el mar para infiltrarse en un buque enemigo, neutralizar a parte de la dotación, secuestrar a un objetivo y llevárselo, volando finalmente el barco y siendo recogidos por un submarino.
 
Si España hubiera matado a Bin Laden


¿Podría una unidad de intervención de la FGNE haber acabado con el terrorista más buscado del planeta? “Sin duda”, aseguran las fuentes militares consultadas, aunque precisan: “la parte más complicada de toda la operación de captura de Bin Laden fue la de inteligencia, que la desarrolló la CIA. Los seguimientos y la localización. La intervención, que no estaba exenta de riesgos, fue un paseo” aseguran.
Sin embargo, no dudan en comentar con un cierto tono ‘malicioso’ que además sería “fundamental el apoyo político de quien ordena, y la política de cuantos menos tiros mejor de nuestro Gobierno hace dudar de que España pudiera matar a Bin Laden”.

Fuente:  http://www.elconfidencialdigital.com/