España vendió material militar a Gadafi en 2010 por 11,2 millones de euros

España vendió material de defensa a Libia en 2010 por un valor de 11,2 millones de euros, destinado en su totalidad a las Fuerzas Armadas dirigidas por Muamar Gadafi, aunque el principal cliente para esta industria fue Venezuela, que adquirió dos buques de vigilancia por 212 millones de euros. En total, según el informe de la Secretaría de Estado de Comercio Exterior sobre las exportaciones de material de defensa, otro materia y tecnología de doble uso, al que ha tenido acceso Europa Press, España vendió durante el pasado año material militar por un valor de 1.128.302,781 euros, más de 200 millones de euros menos que en 2009, cuando las ventas de este tipo de material sumaron 1.346 millones de euros.
Entre estas ventas se encuentran los 11,2 millones de euros pagados por el régimen de Gadafi, de los que 3,4 millones correspondieron al capítulo de 'aeronaves' y 7,8, a 'equipos de formación de imagen o de contramedida'. Estas ventas se produjeron meses antes de que tuvieran lugar la oleada de protestas que acabó con una brutal represión del régimen libio y la posterior intervención de un grupo de países aliados que culminó en una operación de la Alianza Atlántica, en la que participa España. Precisamente, España contribuye con cuatro aviones de combate y dos de reabastecimiento en vuelo a crear una zona de exclusión áerea sobre el territorio libio.
También participa en el embargo de armas naval, con una fragata, un submarino y un avión de vigilancia marítima. El pasado 9 de marzo, diez días antes de que se iniciara la operación multinacional, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció en el Congreso que el Ejecutivo había decidido revocar dos licencias de exportación de material de defensa a Libia que estaban suspendidas cautelarmente desde el 22 de febrero. Libia no fue el único país que se ha visto sacudido por las protestas de la ya conocida como 'primavera árabe', reprimidas en mayor o menor medida, que en 2010 compró armamento y material de defensa a empresas españolas.

Otros clientes: Egipto y Túnez
En concreto, Egipto compró material por 2,5 millones de euros, en su mayor parte vehículos terrenos, pero también aeronáutico, municiones y materiales energético, en el 97,14% de los casos adquirido por sus Fuerzas Armadas. También fueron clientes Arabia Saudí (5,8 millones de euros, la mayoría en vehículos terrenos para sus fuerzas armadas); Argelia (3,1 millones de euros en el capítulo de aeronaves); Bahrein (40.690 euros en bombas, torpedos, cohetes o misiles para sus ejércitos); Marruecos (2,5 millones de euros en sector aeronáutico igualmente para sus fuerzas armadas); Omán (3,1 millones de euros en bombas, torpedos, cohetes o misiles para sus tropas), y Túnez (778.480 euros en el mismo capítulo que los omaníes, pero para la empresa privada).
El 18,79% del total de exportaciones corresponde a Venezuela, que con la compra de dos buques de vigilancia se convirtió en el principal comprador, seguido de México (seis aviones y repuestos por 126,43 millones de euros); República Checa (cuatro aviones y repuestos, por 104,13 millones de euros); y Reino Unido y Alemania, por piezas y partes del avión Eurofighter (con 82,3 y 57,12 millones de euros, respectivamente). Entre los clientes de España también se encuentra Israel, que compró material de este tipo por 1,42 millones de euros, de los que 1,2 millones corresponden al capítulo de bombas, torpedos, cohetes y misiles. En las exportaciones a Israel, el 87,44% tuvo como destinatario sus Fuerzas Armadas; el 10,6% a la empresa privada y el 1,96% a la empresa pública. El documento también recoge la exportación del conocido como "otro material antidisturbios y armas de caza y tipo deportivo" durante el pasado año. En el caso del material antidisturbios, supuso 1,9 millones de euros (aunque en un principio se autorizaron operaciones por 14,5 millones) y tuvo cómo únicos clientes a Venezuela (1,62 millones de euros en artificios lacrimógenos y partes y piezas para sus fuerzas armadas) y Perú (340.189 euros, del mismo material e igualmente para sus ejércitos). Mientras tanto, en armas de caza y tiro deportivo se hicieron exportaciones por 30,9 millones de euros, siendo los principales clientes Estados Unidos (4,09 millones en escopetas de caza y cartuchos) y Turquía (3,4 millones en el mismo material).

Casi 400 millones en material de dobles uso a Irán
Finalmente, el informe recoge las estadísticas de exportaciones de los conocidos como "productos y tecnologías de doble uso", militar y civil, exportaciones que en 2010 sumaron 97,32 millones de euros, de las que el principal receptor fue Irán, con compras por 39,22 millones de euros. En concreto, según recoge el documento, todas las ventas correspondieron a material adquirido en el 99,9% de los casos por "empresa pública" y para "tratamiento de los materiales".
En este capítulo se incluyen "rodamientos, crisoles, máquinas-herramienta, prensas isostáticas, instrumentos de medida, robots, simuladores de movimientos y centros de mecanizado". También están entre los importadores Venezuela (4,9 millones de euros en materiales y sustancias químicas, 'microorganismos' y 'toxinas', en el 100% para la empresa privada) y Estados Unidos (4,9 millones de euros, en su mayoría del capítulo de productos para el 'tratamiento de los materiales'). Aunque en los tres tipos diferentes de exportaciones que recoge el informe se incluyen denegaciones de operaciones, son especialmente significativas en el caso del material de doble uso, ya que se dieron 14 casos de operaciones no permitidas por el "riesgo de desvío" para la "producción de armas de destrucción masiva". De estas 14 denegaciones, seis fueron licencias para Siria, cuatro para Yemen, tres para Irán y Pakistán, dos para Sudán y una para Pakistán.
En las exportaciones de material de defensa sólo hubo una denegación, para la venta de vehículos todo terreno a la República de Guinea por "existencia del riesgo de que el equipo se desvíe a un uso no autorizado dentro del país comprador o se reexporte en condiciones no deseadas por no ofrecer las suficientes garantías el usuario final importador". En el capítulo de armas de caza y tiro deportivo, también hubo una negativa a una licencia, para la venta de cartuchos de caza a Guinea Bissau por "riesgo de desvío". En material antidisturbios no se echó para atrás ningún expediente.