Las Fuerzas Armadas brasileñas estrechan lazos con Turbomeca en pos del Programa EC-725



La Comisión Coordinadora del Programa Aeronave de Combate (COPAC), entidad que reúne a las tres Fuerzas Armadas en todo lo que atañe a la incorporación y progresivo ensamblaje en Brasil de los EC-725, ha firmado un acuerdo por 80 millones de dólares con la Turbomeca do Brasil, ubicado en el área suburbana de Río de Janeiro, para realizar localmente todas las etapas de mantenimiento de los motores Makila 2A1, que impulsan a los mismos.
El fabricante debe asegurar las inspecciones de estas plantas propulsoras por, al menos cinco años, agilizándolas, conformando adecuados stocks y entrenando a los diversos técnicos locales militares, cuyas organizaciones hace 30 años que usan productos Turbomeca, aunque nunca habían arribado a un convenio tan amplio. Para el ejecutivo de la empresa francesa Fraçois Haas, el llamado Contrato de Soporte Logístico es igualmente ventajoso, porque "de los 1400 motores nuestros en Sudamérica, 700 están en Brasil y casi 300 en las Fuerzas Armadas", agregando que, en su planta brasileña se recibirán motores de toda América, "inclusive algunos de Estados Unidos", centralizando la actividad continental del grupo en Brasil (hasta el 2010 sus escritorios principales iberoamericanos estaban en Montevideo).
Técnicamente, lo más significativos es que, desde los próximos meses, el overhaul completo de motores será realizado en territorio brasileño ,y no en Francia, como hasta ahora, lo que puede ayudar a nivel de ventas regionales a la propia Eurocopter, ya que esa etapa se consideraba la más compleja, por parte de muchos clientes potenciales sudamericanos.
De los EC-725 acordados en el programa denominado HX-BR, con el gobierno brasileño, a distribuir entre el Ejército, La FAB y la Marina, en cantidad de 16 a cada organización,y 2 para, suplantando Super Pumas Presidencia, a partir de la unidad 17, estos deberán ser ensamblados localmente.