La Fuerza Aérea desactiva los aviones B 45 Mentor para la instrucción de sus pilotos



La Fuerza Aérea Argentina decidió pasar a retiro a los aviones Beechcraft Modelo 45 Mentor, que durante más de 50 años sirvieron para la instrucción de sus pilotos.

Serán reemplazados por una nave de configuración similar, de fabricación nacional.

Cuando promediaba la década del '50, las máximas autoridades de la aeronáutica militar argentina decidieron reemplazar los aviones Fiat y Percival que se encontraban en servicio en tareas de entrenamiento. 

Seguramente no imaginaron entonces que la aeronave que seleccionaron tendría una trayectoria por demás exitosa. Más de 40 promociones de oficiales aviadores utilizaron el Beechcraft Mentor como avión escuela, constituyéndose en la columna vertebral de los programas de adiestramiento de la Fuerza Aerea Argentina.


La historia del avión




En 1948 Beech, como aventura privada, construyó un avión de entrenamiento a partir del Beechcraft Modelo 35 y 36 Bonanza con cola en V. 

La principal diferencia consistía en los dos asientos en tándem para alumno e instructor, y en la sustitución de la cola en V por una convencional. Este avión recibió la denominación Beech Modelo 45 Mentor, y voló por primera vez el 2 de diciembre de 1948.

Aproximadamente al mismo tiempo la USAF, como muchas otras fuerzas aéreas, se disponía a tomar una decisión acerca de la tendencia que seguiría el futuro avión de entrenamiento primario. 
El problema que se dilucidaba, como consecuencia de la entrada en servicio de motores a turbina, era si introducir o no reactores para el entrenamiento primario. 
La cuestión era ardua, pues una respuesta afirmativa significaba que los alumnos menos aptos tendrían que vérselas desde el comienzo con aviones de prestaciones mucho más altas, y al mismo tiempo se enfrentarían con los problemas que comporta inevitablemente una planta motriz aún no desarrollada al punto de una buena fiabilidad. 
Sin embargo, el aspecto positivo de un entrenamiento con motores de turbina residía en la posibilidad de practicar constantemente la técnica de mando. 
El mantenimiento de los motores alternativos para los aviones de entrenamiento primario haría, en cambio, necesaria una fase posterior de transición a los motores de turbina. Los programadores de la USAF adoptaron esta última solución como la más prudente en ese momento.
Entre los diversos tipos evaluados se hallaban tres ejemplares del Beech Modelo 45, dos con motor Continental E-185-8 de 205 cv y uno con Continental E-225-8 de 225 cv, que recibieron la denominación YT-34 de la USAF. 
Estos tres aviones realizaron sus primeros vuelos en mayo, junio y julio de 1950, y fueron sometidos a extensas evaluaciones en las que no sólo fueron tripulados por pilotos de pruebas, sino también por instructores y alumnos en fase de entrenamiento primario. 
Casi tres años después, el 4 de marzo de 1953, la USAF escogió el Modelo 45, bajo la denominación T-34A Mentor, como su nuevo entrenador primario, servicio para el que se construyeron 450 ejemplares (350 Beech y 100 Canadian Car Foundry Company de Montreal). 
La US Navy evaluó a su vez el Modelo 45 tras el contrato inicial entre la USAF y la Beech, y el 17 de junio de 1954 encargó 290 aviones de este tipo bajo la denominación T-34B; en total llegó a adquirir 423 ejemplares. 
En julio de 1951 se modificó uno de los prototipos originales a fin de montar dos ametralladoras de 7,62 en las alas, con la previsión adicional de soportes subalares para transportar seis cohetes o dos bombas de 68 kg. En esta configuración la USAF consideró el nuevo modelo como un potencial avión de apoyo ligero, pero no se materializaron pedidos.
En 1973 la US Navy decidió investigar la posibilidad de mantener en servicio el ya probado y seguro Mentor, pero con una planta motriz de turbina en lugar del motor de émbolo. 
Tal esquema ofrecía una continuidad en la experimentación con la célula Mentor y su excelente maniobrabilidad al tiempo que proporcionaba al alumno la transición al motor de turbina a lo largo de su entrenamiento. 
A fin de evaluar este proyecto, la US Navy dio instrucciones a Beech para convertir dos T-34B en aviones con motor a turbohélice bajo la designación YT-34C.
La planta motriz que eligió Beech para esta conversión fue un Pratt & Whitney Aircraft of Canada PT6A25. En esta aplicación específica estaba provisto de un limitador que reducía la potencia a un 56% del máximo, lo que aseguraba una prestación constante dentro de un amplio margen de altura y condiciones de temperatura, y garantizaba también una larga vida al motor. 
El primer YT-34C voló el 21 de setiembre de 1973, y después de las evaluaciones satisfactorias de los dos prototipos, Beech recibió contratos para la construcción de 184 nuevos aviones, por un valor aproximado de 72 millones de dólares. 
Además de la instalación del nuevo motor, el avión de producción contaba con un reforzamiento de la estructura a fin de asegurar a la célula una vida útil de unas 16.000 horas. el primer T-34C Turbo-Mentor entró al servicio del Mando Naval de Entrenamiento Aéreo de la US Navy en noviembre de 1977, y el entrenamiento de los alumnos en este modelo comenzó en el mes de enero siguiente.
Posteriormente, Beech desarrolló una versión T-34C-1 para entrenamiento de sistemas de armas, con cuatro puntos de carga subalares y capacidad para 544 kg de armas. 
Además de su empleo en el papel de entrenador, el T-34C-1 se adaptaba a misiones de control aéreo avanzado y de entrenamiento de ataque táctico: se entregaron ejemplares de esta versión a las marinas de Argentina, Ecuador, Perú y Uruguay, así como a muchas fuerzas aéreas como las Ecuador, Indonesia y Marruecos. Una versión civil de exportación, conocida como Turbine Mentor 34C, fue adquirida por la escuela nacional de entrenamiento de pilotos de Argelia.