Principales áreas tecnológicas de interés para la defensa y la seguridad en España




El documento elaborado por la fundación  española para la innovación tecnológica, Cotec,  bajo el título “Innovación en Defensa y Seguridad”  y recientemente presentado, se hace eco de las principales áreas tecnológicas de interés para el sector de la defensa y la seguridad en las que la innovación puede aportar más valor. Una de ellas es la aeronáutica, que, resalta, tiene especial interés para la seguridad y la defensa por su capacidad de situar con rapidez todo tipo de medios en la zona de operaciones, desde personal a material logístico, medios de observación, o material ofensivo. Aviones, helicópteros, satélites, misiles y vehículos aéreos no tripulados requieren de la tecnología aeronáutica para su diseño y desarrollo, pero también hay que considerar los motores, los sistemas de propulsión de estos aparatos, y especialmente las interfaces de los pilotos o usuarios para manejar estos aparatos.
El estudio señala que es un área con un carácter bastante dual ya que muchas tecnologías aplicables a la aeronáutica militar son aplicables al campo de la aeronáutica civil. Uno de los proyectos en los que participa España en este campo es el “Advanced UAV” un Sistema de UAV (Vehículo Aéreo No Tripulado) tipo MALE (Media Altitud y Alta Autonomía) para misiones de Inteligencia, Vigilancia, Adquisición de Blancos y Reconocimiento (ISTAR).

El área de armamento y materiales energéticos incluye las tecnologías relacionadas con la munición como cabezas de guerra, espoletas, pólvoras, explosivos, cañones, piezas de artillería y minas. Se trata de un área con pocas aplicaciones civiles donde los avances más importantes se sitúan en las ciencias de materiales. En esta área  el informe destaca el proyecto “Combatiente Futuro” que está dirigido a que las necesidades para combatir y sobrevivir en el futuro campo de batalla sean satisfechos de manera óptima mediante la integración de tecnologías muy diversas para atender a cuestiones relativas al peso, la movilidad, la ergonomía, la supervivencia y el sostenimiento o capacidad de neutralizar al adversario, que permitan considerar al combatiente como un “sistema soldado”, es decir, un conjunto optimizado del individuo y todo aquello que utiliza, transporta y consume durante su actuación en combate.

El desarrollo de armas biológicas y químicas no es importante en nuestro país dado que España es signataria de diversos tratados para evitar su uso y proliferación. Sin embargo, los medios de defensa contra estas armas son especialmente relevantes al poder ser las Fuerzas Armadas y Cuerpos de Seguridad o los ciudadanos víctimas de un ataque de este tipo de origen militar o terrorista. Algunos de estos desarrollos incluyen sistemas de alerta temprana y de protección personal, vehículos capacitados para operar en un entorno contaminado sin sufrir daños, o diversos medios de descontaminación. En este campo se destaca el proyecto de cooperación tecnológica de la EDA (Agencia Europea de Defensa) en el que España participa denominado “Analizador de agentes de guerra química basado en microsistemas de infrarrojos de doble banda y bajo coste (CANARIO)”, para la detección de gases y agentes tóxicos y que está basado en la absorción infrarroja que algunas moléculas constituyentes de estos compuestos presentan en dicha región del espectro.


El estudio de Cotec no se olvida de  la fabricación de componentes electrónicos, en tanto es un área de especial interés para la Seguridad y la Defensa, pues muchos equipos y sistemas contienen este tipo de componentes como, por ejemplo, los sistemas de mando, control, comunicaciones, inteligencia e información. Y es que la electrónica, el software o las comunicaciones están presentes en la mayoría de los sistemas de información y comunicaciones. De especial interés son las tecnologías relacionadas con los ordenadores de altas prestaciones, la interfaz de usuario, la seguridad de la información, los sistemas de modelado y simulación, las redes de datos y sistemas de transmisión, los equipos de procesamiento de señal y, en general, todas las aplicaciones informáticas orientadas a las operaciones de seguridad y defensa.
Uno de los proyectos en los que España participa en esta área tecnológica es “TALOS”, dirigido a desarrollar un prototipo de sistema unificado para realizar de forma simultánea planeamiento de maniobra y apoyos de fuego (de artillería de campaña, naval, aéreo y de morteros), conducción de la maniobra, seguimiento de fuerzas propias, dirección del tiro y obtención de blancos, modificando, adaptando y ampliando las funcionalidades de prototipos ya existentes, de modo que se disponga de un único sistema con unas características que permitan que sea utilizado tanto por unidades del Ejército de Tierra como por unidades de la Armada.


En sistemas terrestres el área más importante para la seguridad y la defensa es la ingeniería mecánica relacionada con el vehículo y, en particular, el diseño de motores avanzados para su propulsión como, por ejemplo, motores híbridos (diésel-eléctricos, etc.) y de vehículos no tripulados con capacidad de operar autónomamente, una tecnología que lidera el sector civil y cuyos progresos y desarrollos se aplican también al sector de la defensa y la seguridad.