El Ejército de Tierra da de baja al lanzacohetes Teruel



El Ejército de Tierra español va a dar de baja como sistema de armas operativo el lanzacohetes Teruel, en servicio desde los años 80, porque ha quedado obsoleto con respecto a otros sistemas.
Desarrollado íntegramente por la industria nacional, este sistema ha estado en dotación en el Regimiento de Artillería Lanzacohetes de Campaña (RALCA) nº 62, ubicado en Astorga (León). Con su retirada, esta unidad se despide del material que le ha distinguido entre los regimientos del Arma por ser el único con capacidad de cohete.
La decisión ha sido aprobada ya por el Jefe de Estado Mayor (JEME) y está motivada, según informa el Ejército, en el hecho de que “tanto el vehículo que le sirve de plataforma de lanzamiento como el sistema propiamente artillero han quedado obsoletos, ya que en los últimos años estos materiales han evolucionado considerablemente”.
El sistema Teruel se basa en un camión Pegaso 3055 de tres ejes y cabina blindada que monta dos contenedores de 20 tubos de lanzamiento cada uno, pudiendo disparar sus 40 cohetes, del calibre 140 milímetros, en menos de 30 segundos. Originalmente disponía de cohetes con un alcance de 18 kilómetros, aunque el cambio de munición le sirvió para prolongar su vida hasta ahora y conseguir otros siete kilómetros de alcance.
Para que el Regimiento no pierda su capacidad operativa, dispone, desde el mes de octubre, de obuses de 155/52 mm de última generación, fabricados por la empresa española Santa Bárbara Sistemas.