“Montes Azules “: El mayor buque logístico de la Armada mexicana de factoría interna


Botado por la Armada de México el pasado 30 de agosto en el Astillero de Marina (ASTIMAR) N°20 de Salina Cruz, Estado de Oaxaca, el Buque de Apoyo Logístico BAL-01 ARM Montes Azules es el navío de mayores dimensiones y desplazamiento diseñado y construido por la Marina Armada de México hasta la fecha, contando ya esta institución con amplia experiencia en el desarrollo y producción de patrullas oceánicas, costeras e interceptoras.
Los trabajos en el BAL-01 iniciaron en el 2010. La necesidad de un buque de estas características se había hecho patente debido a la edad avanzada del último LST clase Panuco, de procedencia estadounidense, el cual había sido construido en la década del 1940. Con el propósito de remplazarlo y sentar las bases de una nueva clase de navíos de apoyo logístico y para operaciones anfibias, la Dirección General de Construcciones Navales de la SEMAR realizo estudios sobre las posibilidades de llevar a cabo la producción de este nuevo modelo en sus propios astilleros. Se conservó el diseño general del casco de la clase Panuco, lo cual ha permitido ahorrar tiempo y dinero y resultó en que la construcción se inició a pocos meses de haberse dado inicio al proyecto.
El BAL-01 es el primero de una serie de al menos dos unidades, y muy probablemente más, puesto que la quilla de la segunda se coloco este mismo 30 de agosto. El Montes Azules tiene una eslora de 99,8 metros, manga de 15,25 metros y desplazamiento de 3.666 toneladas. Su velocidad máxima es de 12 nudos, lo cual se debe a la forma de su casco que cuenta con un par de compuertas frontales, al igual que los LST Panuco. Su tripulación máxima es de 89 marinos, pudiendo incluirse hasta 18 mujeres, ya que el buque cuenta con las instalaciones adecuadas para su acomodación en óptimas condiciones. Puede acomodar a varios helicópteros en su cubierta y está armado con cinco cañones de 40 mm Bofors L70 en montajes sencillos. La presencia de un armamento tan importante en un buque de ese modelo es sorprendente y probablemente hubiera resultado más apropiado y económico limitarlo a un solo canon de proa y un par de ametralladoras en las estructuras de popa.
Este navío podrá emplearse en operaciones de ayuda a la población civil en el marco de desastres naturales así como base flotante de operaciones en apoyo a unidades terrestres y aeronavales movilizadas en la lucha contra el crimen organizado y narcotráfico. En el muy improbable caso de un conflicto convencional esta unidad le brindaría movilidad estratégica a la Fuerza de Infantería de Marina de llegar esta a actuar en misiones de asalto anfibio. El diseño del BAL-01 es económico de producir y operar lo cual le da un potencial real para convertirse en un atractivo producto de exportación junto con otros tipos de buques desarrollados por la SEMAR y que ya han generado interés por parte de diversos países latinoamericanos como Colombia y Guatemala.
Con este nuevo logro tecnológico, la Marina Armada de México no deja de demostrar su capacidad de innovación así como su autosuficiencia en cuestiones de modernización y renovación de unidades de superficie. No solo se debe de apreciar la habilidad de la Institución en llevar a cabo un proyecto de esta naturaleza sino analizar también el bajo costo que significó, ya que no cabe duda de que la adquisición de un diseño extranjero hubiese requerido una inversión mucho más elevada para unas capacidades similares.