Obama promete mantener una fuerte presencia militar en Asia Pacífico

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, aseguró hoy que su país "está en Asia Pacífico para quedarse" y mantendrá una fuerte presencia militar en la región.
En un discurso ante el Parlamento australiano, Obama expuso hoy las líneas maestras de su política para la región, la de mayor crecimiento en el mundo y aseguró que como país del Pacífico, "Estados Unidos desarrollará un papel mayor y a más largo plazo en la forja de esta región y de su futuro".
El presidente recordó que la región, que concentra casi la mitad de la economía global, "en buena parte definirá si el siglo que tenemos por delante opta por el conflicto o por la cooperación, por el sufrimiento innecesario o por el progreso humano".
Parte del mayor protagonismo de Estados Unidos vendrá mediante una presencia militar que no sólo no descenderá, pese a los recortes previstos en el presupuesto de Defensa estadounidense ante el fin de las guerras en Irak y Afganistán, sino que se expandirá en el sur de la región.
"Esto es lo que la región debe saber. A medida que terminamos las guerras actuales, he dado instrucciones a mi equipo de Seguridad Nacional para hacer nuestra presencia y nuestras misiones en Asia Pacífico una alta prioridad".
"Las reducciones en el presupuesto militar no se producirán a costa de sacrificar nuestra presencia en Asia", afirmó el presidente estadounidense, que agregó que "signaremos los recursos necesarios para mantener nuestra fuerte presencia militar en esta región y mantendremos nuestra capacidad única de proyectar poder y contrarrestar las amenazas a la paz".
"Fortaleceremos nuestras capacidades para hacer frente a las necesidades del siglo XXI. Nuestros intereses continuados en la región exigen nuestra presencia continuada en esta región. Estados Unidos es una potencia del Pacífico y estamos aquí para quedarnos", subrayó el mandatario.
Las declaraciones de Obama se producen un día después de anunciar, junto con la primera ministra australiana, Julia Gillard, un acuerdo para desplegar a partir de mediados del año próximo una presencia de 200 a 250 infantes de Marina estadounidenses en bases militares australianas en Darwin, en el norte del país.
Esa presencia, formada por contingentes que rotarán cada seis meses y a la que se sumará un mayor despliegue de aviones de Estados Unidos también en esas bases, se incrementará gradualmente para llegar a los 2.500 soldados, que tendrán como misión participar en maniobras conjuntas y ejercicios de adiestramiento junto a militares australianos.
La idea es consolidar una mayor presencia militar en el sur de la región, puesto que las tropas estadounidenses en Asia se concentran en su mayoría en el norte, en bases en Japón y Corea del Sur.
Estados Unidos ha negado que se trate de una iniciativa para contener la pujanza de China, y asegura que ello le permitirá responder con más rapidez y precisión en casos como desastres naturales o humanitarios en la región.
Pero este replanteamiento se produce cuando las aguas del mar de China Meridional son objeto de disputas cada vez más agrias. Seis países mantienen reclamaciones territoriales sobre las islas Spratly y Paracel -Taiwán, China, Malasia, Brunei, Filipinas y Vietnam- y las principales disputas este año han implicado a China contra Vietnam y Filipinas.
Tras su discurso de hoy, Obama emprenderá viaje a Darwin donde, junto a Gillard, se dirigirá a las tropas australianas y participará en una ceremonia de homenaje a los caídos en el buque USS Peary en la II Guerra Mundial.
A continuación, el presidente estadounidense emprenderá rumbo a Bali (Indonesia), donde este fin de semana participará en la Cumbre del Este Asiático y concluirá su gira.