Rusia lleva portaaviones a Siria para mostrar apoyo




Una flotilla de buques de la Armada rusa encabezada por el portaaviones “Almirante Kuznetsov” llegó ayer al puerto sirio de Tartus, en medio de los violentos enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y la oposición.

Una comitiva, presidida por el ministro de Defensa, Davud Rajiha, se acercó a saludar a la tripulación del portaaviones, que debió permanecer fuera del puerto, debido a su gran tonelaje.

El Ministerio ruso de Defensa emitió un comunicado en el que se explicaba que los buques de guerra “atracaron en el puerto de Tartus con fines de abastecimiento”, pero la visita es vista como un mensaje de apoyo del Kremlin al régimen de Bachar al Asad, pese a los más de cinco mil muertos que ha dejado ya su ola represora contra los manifestantes que luchan porque la primavera árabe llegue también a ese país.

Rusia se opone a la injerencia externa y al uso de la fuerza contra Siria, como ocurrió en Libia, y ha adelantado que rechazará cualquier propuesta de resolución que incluya sanciones contra el régimen de Asad.

Según los analistas, Rusia perdió miles de millones de dólares en contratos militares debido a la guerra en Libia y no quiere que le pase lo mismo con Siria, uno de sus principales aliados y clientes de la industria armamentista rusa en el mundo árabe.