Brasil comprará 36 cazabombarderos Rafale franceses



El largo proceso de licitación abierto para comprar 36 nuevos cazabombarderos para la Fuerza Aérea Brasileña (FAB) se definirá en breve en favor de los aviones Rafale de la fábrica francesa Dassault, aseguró hoy el diario brasileño Folha de Sao Paulo. 

Según la usualmente bien informada columnista política Eliane Cantanhede, del diario Folha de Sao Paulo, la decisión de la presidenta Dilma Rousseff será anunciada después del 6 de mayo próximo, cuando tendrá lugar la segunda vuelta de los comicios presidenciales franceses, en los que Nicolas Sarkozy buscará la reelección, señaló DPA. 

Cantanhede apuntó que el factor decisivo para definir la opción brasileña por la oferta francesa fue el anuncio del gobierno de India de que adquirirá 126 cazabombarderos Rafale, que concretó la primera venta internacional de estos aviones, que hasta ahora sólo eran utilizados por la Fuerza Aerea francesa. 

El ministro brasileño de Defensa, Celso Amorim, quien visitó India en la misma época, destacó entonces en una nota que, por el acuerdo alcanzado por el gobierno de Nueva Delhi con Dassault, 108 de los 126 aviones serán construidos en India, "con transferencia tecnológica". 

El compromiso de Francia de transferir tecnología ha sido el principal motivo de la preferencia del gobierno brasileño por los Rafale, que son los aviones más caros del grupo de tres finalistas de la disputa, que incluye además a los Gripen NG, de la sueca Saab, y los F-18 Super Hornet de la estadounidense Boeing. 

Además, la columnista apunta que la venta a India le permitirá a Dassault alcanzar una escala de producción capaz de abaratar el precio del avión y de su mantenimiento. 

La licitación para la compra de 36 nuevos cazabombarderos fue lanzada en Brasil durante el gobierno de Fernando Henrique Cardoso (1995-2002), y se arrastró durante los dos mandatos de su sucesor, Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010), quien llegó a anunciar su decisión en favor de los Rafale pero luego volvió atrás y no concretó el negocio. 

Al asumir el poder, en enero de 2011, Rousseff suspendió el anuncio de los resultados de la disputa a raíz del recorte presupuestario de 30.000 millones de dólares dictado al inicio de su gobierno. 

Según Cantanhede, en el último año la mandataria volvió a analizar las propuestas de los tres finalistas y al final optó por los Rafale, convencida de que el Gripen NG "es sólo un proyecto y Suecia tiene peso político cero" y de que "es imposible confiar en la promesa de transferencia de tecnología de Estados Unidos, sujeta a los humores del Congreso (norteamericano) y a la alternancia en el poder".