Londres envía "destructor" a Malvinas



El Reino Unido anunció ayer que enviará en marzo uno de sus buques de guerra más modernos al Atlántico Sur para reemplazar a la fragata que patrulla la zona, en un momento de tensión con Argentina por la soberanía de las Malvinas.
Se trata de la "HMS Dauntless", la nave destructora más dotada de la defensa antiaérea, capaz de seguir objetivos múltiples, con sus cazatorpederos, misiles Sea Viper y un radar súper avanzado.
La partida hacia aguas del Atlántico se espera para las próximas semanas, y coincide con el 30 aniversario, en abril, del inicio del conflicto bélico, en el que murieron 649 hombres del lado argentino y 255 del lado británico.
"Puede derrotar todos los aviones de guerra de América del Sur", dijo una alta fuente militar británica.
Otra fuente de la Marina británica dijo al Daily Telegraph que la "HMS Dauntless" puede "abatir los caza argentinos apenas despeguen de sus bases".
Por su poderío, sostuvo, "servirá para hacer reflexionar a Buenos Aires", en su reclamo de soberanía de esas islas en aguas sudamericanas.
En tanto, un portavoz de la Marina oficial negó que se trate de una escalada de la tensión que mantienen desde hace semanas el gobierno británico del premier David Cameron y el de Argentina, de Cristina Fernández de Kirchner.
La misma se acrecentó tras la decisión del Mercosur de negar el acceso en los puertos de los países que integran ese bloque a las naves con bandera de las Malvinas (Falklands).
"La Marina (británica) tuvo una presencia continua en el sur del Atlántico por muchos años. La partida de la `HMS Dauntless` está programada desde hace mucho, es una operación de rutina y sustituye simplemente a otra nave", dijeron desde la Marina.
El Ministerio de Defensa inglés dijo ayer que el destructor HMS Dauntless reemplazará a la fragata HMS Montrose en las próximas semanas, una operación prevista, según él, desde hace tiempo.
La Foreign Office, en tanto, informó que Jeremy Browne, un ministro de jerarquía menor, viajará a las islas en junio para festejar el 30 aniversario de la breve guerra que libraron Gran Bretaña y Argentina por la soberanía en 1982.
Lord West, ex primer almirante y veterano de guerra de las Islas Malvinas, dijo, por su parte: "Si Argentina hiciera locuras, la Dauntless podría estar enseguida fuera de la base aérea y abatir todos los caza que se avecinan".
Reacción. Argentina negó de nuevo tener intenciones de librar una guerra por las islas Malvinas y señaló que Gran Bretaña es responsable por la militarización de esta disputa territorial al enviar a la zona tanto sus buques más poderosos como al príncipe Guillermo, vestido "con uniforme de conquistador".
El príncipe Guillermo, piloto de helicóptero de la Real Fuerza Aérea, comenzará pronto una misión militar de seis semanas en las Malvinas, entre febrero y marzo. El asunto se ha convertido en otro punto de discrepancia con Argentina.
La Cancillería argentina rechazó en duros términos la inminente visita de Guillermo. "El pueblo argentino lamenta que el heredero real arribe a suelo patrio con el uniforme del conquistador y no con la sabiduría del estadista que trabaja al servicio de la paz y el diálogo entre las naciones", indicó.
"La República Argentina rechaza el intento británico de militarizar un conflicto sobre el cual las Naciones Unidas ya se han expedido en numerosas ocasiones y han indicado que ambas naciones deben resolver en negociaciones bilaterales", expresó la Cancillería argentina en un comunicado.
El secretario del Exterior británico William Hague dijo ayer que el envío de un buque de guerra a las islas Malvinas es una operación de rutina, pero añadió que la Armada británica "sabe golpear muy fuerte", según informó Sky News.
Respecto a las afirmaciones de Hague, el ministerio de Relaciones Exteriores argentino, Héctor Timerman, alertó que "los gobiernos deben evitar la tentación de incurrir en discursos que transformen el patriotismo en patrioterismo con el objeto de distraer la atención pública de políticas económicas de ajustes en un contexto de crisis estructural y alto desempleo" que afecta a las principales potencias de Europa.