Revelan vuelos a Libia e Israel en busca de armas para la guerra de Malvinas


Argentina buscó en Libia e Israel armas para la guerra de Malvinas

La dictadura argentina usó a pilotos civiles de Aerolíneas Argentinas en vuelos secretos para adquirir armamento en Israel y Libia que iba a ser utilizado en la guerra que libró con el Reino Unido en 1982 por las islas Malvinas, según una investigación publicada hoy por el diario Clarín.
En la denominada "Operación Aerolíneas", cuyas rutas pasaban por el aeropuerto español de Las Palmas, participaron siete pilotos de la línea de bandera que, según declararon al periódico, mantuvieron durante 30 años un pacto de silencio.
En total fueron dos vuelos a Tel Aviv y cuatro a Trípoli, mientras que un quinto viaje a Sudáfrica fue abortado en pleno trayecto porque al parecer la dictadura que gobernaba en Argentina (1976-1983) no cerró el negocio con el traficante Diego Palleros, quien había gestionado el armamento en ese país.
"Cuando alguien te dice que tu país está en guerra y que puedes ayudar de alguna manera, no te detienes a pensarlo demasiado. Eso sentimos nosotros: que teníamos que ayudar", dijo a Clarín Gezio Bresciani, de 71 años y que afirma que formó parte de aquel grupo de pilotos.
Las misiones secretas fueron encomendadas por el gobierno militar a Bresciani, Luis Cuniberti, Leopoldo Arias, Ramón Arce, Mario Bernard, Juan Ardalla y Jorge Prelooker, entonces pilotos civiles de la flota Boeing 707 de Aerolíneas Argentinas, añade el diario.
Según los pilotos, los viajes se realizaron entre el 7 de abril y el 9 de junio de 1982, y todas las operaciones fueron hechas con aviones Boeing 707 tripulados por civiles y acondicionados para regresar repletos de armas.
Los pilotos, la mayoría de ellos actualmente septuagenarios, dijeron que eran llamados casi sobre la hora de la partida y recordaron que recibían instrucciones a cuentagotas momentos antes de despegar e incluso en pleno vuelo.
Las rutas eran Buenos Aires-Recife (Brasil)-Las Palmas (Islas Canarias-Trípoli o Tel Aviv, y se cubrían con aviones con documentación falsa.
"Despegábamos, a los pocos minutos apagábamos todos los equipos y volábamos en silencio. Éramos un misil atravesando la oscuridad de los cielos", explicó Bernard.
"En Brasil cargábamos combustible y nos lanzábamos a cruzar al Atlántico, otra vez en silencio", añadió.
Los pilotos relataron al diario de mayor tirada de Argentina que lo imprevisto les esperaba en los países de destino: banquetes, largas horas en palacios militares o bases subterráneas en medio del desierto, cenas con oficiales del régimen libio o visitas a hangares secretos colmados de aviones soviéticos eran algunas de sus distracciones.
Dijeron no conocer en detalle las armas que transportaron, aunque Cuniberti consideró que debió tratarse de misiles soviéticos y minas antipersonal y antitanque.
"Estimo que el 30 por ciento de lo que trajimos llegó a las islas, pero no sabemos qué ocurrió con el resto. Nosotros aterrizábamos en la base aérea (bonaerense) de Palomar y de inmediato el armamento era trasladado al sur", acotó Ardalla, citado como el "especialista" del grupo.
Esta investigación de Clarín se difunde en momentos en que ha subido la tensión entre Argentina y el Reino Unido por las Malvinas, a poco de cumplirse el trigésimo aniversario del inicio de la guerra que acabó con la victoria británica y la muerte de unas 900 personas.

Fuente: Agencia EFE