Una bala que ubica su objetivo y se dirige sola


Bala

Una bala que puede ubicar su objetivo y autodirigirse está siendo desarrollada por un equipo de ingenieros a petición del gobierno de EE.UU.

Una filial de la corporación Lockheed Martin con sede en Albuquerque trabaja en la creación de una munición de pequeño calibre que se servirá de una especie de "aletas" para corregir su vuelo y de un sensor óptico para impactar en un objetivo designado con láser.

La información enviada por el sensor servirá para mover las "aletas" y alterar el rumbo de la munición.
La bala está diseñada para alcanzar objetos a distancias de unos dos kilómetros aunque se trabaja en un prototipo de más precisión capaz de impactar a distancias más grandes.
De acuerdo con Red Jones, quien forma parte del proyecto, la bala puede autocorregir su ruta de navegación 30 veces por segundo para dar con el blanco.
El equipo ha llevado a cabo dos pruebas de campo y simulaciones en computadoras, y reconoce que aún hay problemas de ingeniería que resolver.
Sin embargo, añade que está seguro de poder llevar el producto con éxito al mercado militar.

Precisión

Un grupo de expertos dice que la tecnología permitirá al ejército efectuar disparos certeros independientemente de las condiciones climáticas o la poca visibilidad.
"Uno de los grandes éxitos de la campaña militar en Libia fue la mayor exactitud de las municiones utilizadas con respecto a campañas anteriores", le dijo a la BBC Elizabeth Quintana, investigadora del Instituto Real de Servicios Unidos, un grupo de análisis de temas de seguridad.
"El 97% de las armas usadas por la OTAN alcanzaron su blanco dentro de unos dos metros", explicó.
En este contexto, la nueva tecnología "sería una revolución para las fuerzas de tierra, y podría ayudar a reducir aún más el número de víctimas civiles en conflictos futuros".

Preocupaciones

Un comunicado de prensa indica que la bala autodirigida "tiene como clientes potenciales a los militares, policías y aficionados al tiro".
Pero una de las preocupaciones de los analistas de la industria es que la tecnología puede ser accesible en el mercado ilegal de municiones.
"El público puede sentirse incómodo con una bala que se utilice sin que se tenga a la vista el objetivo", dijo Quintana.
Y "uno puede imaginar la posibilidad de que sea usada por terroristas", agregó.
"Se habla de la posibilidad de vender la bala a cazadores, pero me imagino que las autoridades quieran limitar el acceso público a este tipo de tecnología", dijo
Sin embargo, la experta reconoció que la munición sería útil para las fuerzas del orden, "sobre todo en situaciones donde hay rehenes".