Embraer lamenta la suspensión de su contrato con la Fuerza Aérea de EE.UU


El fabricante aeronáutico brasileño Embraer lamentó hoy que la Fuerza Aérea estadounidense haya cancelado el contrato para la compra de 20 aparatos Super Tucano por 355 millones de dólares por supuestos defectos en el proceso de licitación.
En un comunicado, la compañía brasileña señaló que presentó "toda la documentación requerida en el proceso" y que la decisión en favor del Super Tucano responde a la "elección por el mejor producto con desempeño en acción comprobado y capaz de atender con mayor eficiencia las demandas presentadas por el cliente".
La firma añadió que "permanece firme en su propósito de ofrecer la mejor solución" al Ejército estadounidense y que esperará junto a su socia en el proceso, el grupo Sierra Nevada Corporation, más aclaraciones para decidir "los próximos pasos".
La Fuerza Aérea de Estados Unidos anunció hoy la suspensión de la compra después de revisar el proceso de adquisición.
El secretario de la Fuerza Aérea, Michael Donley, explicó que el responsable de adquisiciones "no está satisfecho con la calidad de la documentación que sustenta la decisión de aceptación" de la oferta de Embraer.
El proceso de licitación de la Fuerza Aérea en el que se impuso la propuesta de la empresa brasileña a fines del pasado año fue controvertido.
La proposición de Embraer desbancó al estadounidense Hawker Beechcraft AT-6 y el fabricante de ese aparato denunció ante un tribunal de reclamaciones que el proceso de adquisición fue injusto, ya que su oferta era inferior en precio a la de la empresa brasileña.
La compra de las 20 unidades del turbohélice Super Tucano tenía como destino la fuerza aérea afgana, que iba a ser equipada a través de EE.UU., para misiones de lucha contra la insurgencia.
El Super Tucano, el más moderno de los aviones militares de Embraer, fue proyectado para operar en diferentes escenarios de combate y cuenta con visión nocturna, armamento inteligente y tecnología de enlace de datos.
Además de la entrega de los aviones, el contrato suspendido preveía que Embraer ofreciera apoyo terrestre para el entrenamiento de los pilotos, mantenimiento y otros servicios de apoyo.