miércoles, 21 de marzo de 2012

India se rearma ante el poder militar de China


 

Unas Fuerzas Armadas obsoletas, la expansión de la influencia estratégica y sobre todo el creciente poder militar de China han llevado a la India a una carrera armamentística. La compra de aviones de combate, fragatas, submarinos y helicópteros han convertido a la India en el principal importador de armamento convencional, según un informe del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo. Entre 2007 y 2011 las compras militares del país asiático supusieron un 10% del total global. Tras la India, Corea del Sur, (6%), Pakistán (5%), China (5%) y Singapur (4%) fueron los mayores receptores de armas. Asia se rearma.

La India importa hoy el doble de armas que China, una situación motivada por la capacidad china para producir armas propias. La India, sin embargo, depende en un 70% de las compras para remplazar su armamento de la era soviética. A esta tarea dedicará este año 28.000 millones de euros, un aumento del 18% con respecto a 2011, lo que convierte a la India en el décimo país en gasto militar. Al mismo tiempo la modernización de China espolea la carrera armamentística de la India.

«China es el principal motivo del rearme de la India», afirma Brahma Chellaney, analista del Centro de Investigación Política de Nueva Delhi. «En los últimos años China se muestra más agresiva y la India trata de recuperar terreno. Pero el gasto militar chino es múltiples veces superior al indio. La India continuará por detrás».

Si hasta recientemente la India consideraba el Océano Índico como aguas territoriales, hoy China ha aumentado su influencia en la zona con la construcción de puertos en Pakistán, Sri Lanka, Bangladesh y Birmania. Se conoce como el «collar de perlas» y ha revivido el miedo atávico que China despierta en Delhi. En 1962 China venció a la India en una guerra tan breve como humillante.

Disputas territoriales

Pero no solo el mar preocupa en la tercera economía asiática. «La India tiene disputas territoriales con Pakistán y China. Y necesita unas Fuerzas Armadas óptimas en caso de guerra», señala Gurmeet Kanwal del Centro de Estudios de Combate Terrestre de Nueva Delhi. Cachemira es el eterno motivo de disputa con Pakistán, país con el que ha librado tres guerras. En el caso de China, los dos países no se ponen de acuerdo en la delimitación de sus fronteras. Si India considera el estado de Arunachal Pradesh parte inviolable de su territorio, Pekín lo ve como Tíbet del Sur.

Así, la India se ha lanzado a la modernización de un Ejército armado con material de la era soviética, adquirido en su mayoría en las décadas de los 70 y 80. Se estima que gastará 75.000 millones de euros hasta 2020. Aunque su principal proveedor es Rusia, en los últimos años la potencia nuclear está diversificando sus importaciones con compras a Estados Unidos, Israel y Francia.

Contrato del siglo

Este último país consiguió el llamado contrato del siglo: la compra de 126 aviones de combate por valor de 8.000 millones de euros. La elección de los Dassault Rafale franceses no gustó en Londres ni Washington, que pujaron con sus propios modelos.

La India también se ha unido al selecto club de los países con submarinos nucleares. Si en 2009 botó el Arihant, en febrero recibió de Rusia el Chakra II, con un coste de 755 millones de euros. Solo Estados Unidos, Francia, Rusia, Inglaterra, China e Israel cuentan con submarinos nucleares en su arsenal. Además, a finales de este año, Rusia pondrá a disposición de la India un portaaviones de segunda mano de la era soviética.

Y para 2015 se espera que Francia entregue seis submarinos Scorpene por valor de 3.700 millones de euros. España participa en este proyecto.

«Las posibilidades de una guerra entre China y la India son escasas», matiza Rumel Dahiya, subdirector del Instituto de Estudios y Análisis de Defensa de Nueva Delhi. «Pero un buen Ejército es la mejor disuasión».


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