Navantia se medirá a Francia y EE.UU. por fragatas para Arabia


 

Navantia busca en Arabia Saudí alivio para la sequía de contratos para los astilleros de la ría de Ferrol. El país mantiene abierto un programa para la compra de fragatas, aunque aún no aprobó oficialmente el concurso y, pese a encontrarse en fase inicial, tiene claro que se decantará por un tipo de buque que porte un sistema contra misiles balísticos. Este requerimiento cierra el círculo de los competidores de Navantia a astilleros franceses y de Estados Unidos, los únicos, además de los públicos españoles, con un modelo de fragata con esas características.
Arabia, que lleva varios años con interés por adquirir este tipo de buques, ha vuelto a impulsar este programa, aunque por el momento aún no ha definido el número de navíos que proyecta incorporar a su flota. Ha fijado una horquilla de entre cuatro barcos como mínimo y un máximo de diez.
Navantia ha presentado a la Armada del país el modelo de fragata F-100, que porta el sistema de combate Aegis, con escudo antimisiles. Se trata de un diseño que ya ha reportado otros éxitos internacionales a los astilleros españoles, que vendieron una versión más pequeña de este tipo de buque a la Armada de Noruega en el 2000 y, siete años después, el diseño, la ingeniería y la transferencia de tecnología a la de Australia, para la fabricación de tres destructores.
A diferencia de otros programas internacionales en los que también participan los astilleros públicos españoles y que implican la venta de tecnología pero no suponen carga de trabajo directa para las plantas locales, el de Arabia, de ganarse, tendría una repercusión sobre el empleo en la ría, ya que se fabricarían íntegramente aquí.
A finales del pasado mes, el Ministerio de Defensa español organizó una visita al país en la que participó Navantia, que está gestionando una visita en exclusiva que podría producirse en el plazo de un mes. En noviembre del 2010, una delegación de militares y autoridades de la Defensa de Arabia Saudí realizaron una visita a las instalaciones de la antigua Bazán para conocer los dos modelos de fragata que se fabricaban en esos momentos en la ría, las F-100 españolas y las F-310 noruegas.
Navantia admite que se trata de un programa de referencia, tanto por el volumen de negocio que podría reportarle como por la carga de trabajo. No obstante, pese a la necesidad urgente de lograr nuevos encargos, este no se resolverá de inmediato. No obstante, acudirá a finales de este mes a una feria de la defensa naval en Catar, en donde también esperan intensificar gestiones que le permitan avanzar en el programa saudí.
Catar también cuenta con un programa interesante para Navantia, ya que proyecta comprar unos 10 patrulleros, un buque logístico y otro de apoyo a submarinos, aunque este tipo de navíos, a excepción del segundo, no se fabrican en la ría ferrolana.