Defensa sólo contempla gastos para tres de los 19 programas especiales de armamento


El Ministerio de Defensa sólo contempla inversiones en tres de los 19 programas especiales de armamento que mantiene en ejecución en la actualidad y que se han convertido en la partida que sufre un porcentaje mayor de recorte en el Departamento que dirige Pedro Morenés.

   En concreto, según el proyecto de Presupuestos Generales del Estado presentado este martes, sólo se han asignado recursos a los programas para la adquisición de helicópteros de ataque Tigre, que fabrica Eurocopter; aviones de transporte A400, de Airbus Military; y los aviones de combate Eurofighter, del consorcio europeo del mismo nombre.

   Los programas especiales de armamento recibirán para 2012 un total de 4,95 millones de euros, un 97,6% menos que en 2011, cuando se les asignaron 204,5 millones de euros.

   Los programas especiales de armamento tienen una factura estimada en más de 30.000 millones de euros que habrá que pagar antes de 2025. De este total, unos 14.000 millones se adeudan al Ministerio de Industria, correspondientes a los créditos blandos que concedió para la inversión en este tipo de programas, que también han supuesto cientos de puestos de trabajo en España.

3,5 MILLONES PARA EL EUROFIGHTER

   De lo asignado para 2012, la mayor parte irá para el programa de los 'cazas' Eurofighter, para el que se han previsto 3,5 millones de euros. Mientras tanto, se consignan 549.520 euros para los helicópteros de ataque y 869.330 euros para los aviones de transporte militar.

   No se incluye ninguna inversión prevista para los otros 16 programas especiales de armamento que están en curso y que estarán en ejecución en 2012. Entre ellos, hay algunos en los que ya se ha terminado la recepción de unidades y otros que comenzarán a ser entregados en los próximos años.

   Así, está el vehículo de combate Pizarro, en el que debe comenzar la recepción de sus sistemas de armas, y el carro de combate Leopardo, el misil IRIS-T, el obús REMA 155/52, el misil contra carro, el helicóptero de transporte, el sistema de comunicaciones NODOS CIS desplegables y el buque de acción marítima, en los que se continúa la recepción iniciada en años anteriores.

   Completan la lista el submarino S80, la fragata F105 y el helicóptero multipropósito NH90, cuyas entregas se iniciarán los próximos ejercicios, y el buque de proyección estratégica, la fragata F100, el buque de aprovisionamiento de combate, el misil ALAD-Taurus y el avión Canadair CL-415 apagafuegos, en los que ha concluido la recepción de los sistemas.

   El Gobierno asegura en sus presupuestos que pretende "mantener" los programas especiales de armamento y "respetar, en la medida de lo posible, los compromisos adquiridos", pero avisa de que se va a continuar "de forma más ralentizada" con el desarrollo y ejecución de estos programas.

   Además, emplaza a Defensa a entablar "las negociaciones oportunas con las empresas adjudicatarias" de estos programas para "ajustar el ritmo de ejecución y entrega a las disponibilidades presupuestarias y a los límites que exija el cumplimiento del objetivo de estabilidad presupuestaria".

   El ministro de Defensa ha asegurado en varias ocasiones que se están estudiando fórmulas para afrontar los pagos a los programas especiales de armamento y ha explicado que entre los instrumentos que se contemplan está la renegociación de contratos, la cancelación de pedidos y la venta de material a terceros países.

OTROS PROYECTOS DE MODERNIZACION

   Al margen de estos programas, el Gobierno también prevé 268.94 millones de euros para otros proyectos de modernización de las Fuerzas Armadas, que también sufren un recorte en el gasto, aunque inferior al de los anteriores. En concreto, tendrán 114,21 millones de euros menos, es decir, un 29,8% menos.

   El proyecto de Presupuestos detalla que, para estos programas, se ha dotado "estrictamente el importe ya comprometido" más "una pequeña cantidad para que cada Ejército pueda continuar la ejecución de otros proyectos no comprometidos todavía, pero con la prioridad suficiente para ser atendidos".

   En concreto, precisa que en el Estado Mayor de la Defensa se mantendrá la interoperabilidad del Conjunto de los Sistemas de Mando y Control, Inteligencia, Telecomunicaciones y Guerra Electrónica, mientras que el Ejército de Tierra orientará sus inversiones, por una parte, a la reposición de medios y equipos como vehículos, municiones de consumo y equipos electrónicos y, por otra, a la modernización de sistemas existentes, entre los que están la potenciación de la artillería antiaérea y el Radar C/M y C/B ARTHUR.

   En la Armada, se acometerá la modernización del avión AV-8B, así como el armamento del submarino S-80, la adquisición de vehículos de combate Piraña para Infantería de Marina, la extensión de la vida operativa de los helicópteros AB-212 y la modernización del submarino S-70.  Finalmente, el Ejército del Aire continuará la instalación del MIDS en el avión C.15 y la potenciación de los equipos de guerra electrónica y ayudas a la navegación.