España cede hoy a Francia el mando de la misión contra la piratería de la UE tras cuatro meses


El contraalmirante de la Armada española Jorge Manso cederá este sábado el mando operativo de Atalanta, la misión de lucha contra la piratería de la UE en aguas del Océano Indico y del Golfo de Adén, al almirante francés Jean-Baptiste Dupuis, tras cuatro meses al frente de las fuerzas aeronavales europeas, siguiendo las órdenes del comandante de la operación, el contraalmirante británico Duncan Potts.

   España cede el mando de la fuerza, que ejerce desde el buque de aprovisionamiento de combate 'Patiño' desde el pasado 6 de diciembre, en un momento crucial de la misión después de que los Veintisiete hayan acordado que puedan atacar las bases logísticas, los esquifes y los depósitos de combustibles en la costa somalí.

   El Gobierno Federal de Transición somalí autorizó a las fuerzas de Atalanta en marzo a actuar en sus aguas internas y costeras y a utilizar su espacio aéreo para ello. Los Veintisiete dieron luz verde definitiva a las nuevas normas de enfrentamiento y al plan operativo para las nuevas acciones el pasado 3 de abril tras superar las reticencias de Alemania, expresadas por su temor a que se registren "daños colaterales".

   Para limitarlos, los ministros de Defensa de la UE pactaron el pasado 22 de marzo que no se pudiera atacar "directamente" a los piratas, sino sólo sus bases logísticas, depósitos de combustibles y esquifes localizados en la costa somalí, como mucho dos kilómetros costa adentro; que los ataques se realizarían desde helicópteros y que no habrá tropas europeas de las fuerzas de Atalanta en territorio somalí, según han explicado varias fuentes europeas.

   Para dejar esto claro, el nuevo mandato de Atalanta autoriza a las fuerzas aeronavales europeas a ampliar sus operaciones "al territorio costero y las aguas internas" somalíes, mientras que el anterior borrador de mandato ampliado que discutieron los Veintisiete hablaba de la necesidad de "ampliar la zona de operaciones de Atalanta a las aguas interiores somalíes y al territorio somalí".


LA FRAGATA REINA SOFÍA, DOTADA CON DOS HELICÓPTEROS

   El 'Patiño', que ha ejercido el mando de la fuerza de la misión desde el 6 de diciembre, partió desde Ferrol el pasado 21 de noviembre para sumarse a la misión, con 218 personas a bordo y dotada con cuatro embarcaciones semirrígidas, dos helicópteros SH3D y un hospital de campaña Role 2. Es la segunda vez que el 'Patiño' ejerce como buque de mando de Atalanta, la primera fue entre diciembre de 2010 y febrero de 2011.

   El buque de aprovisionamiento de combate será sustituido por la fragata 'Reina Sofía', que zarpó el pasado 22 de marzo desde Rota (Cádiz) para sumarse a la misión junto al patrullero 'Infanta Elena'. La Reina Sofía embarca a 225 personas, que pertenecen a la propia dotación del buque, al Equipo de Protección de Infantería de Marina y a la Unidad Aérea Embarcada (Unaemb). Esta última unidad aporta, además, dos helicópteros Sikorsky SH60B, aeronave que ha demostrado una "gran versatilidad" en la localización de embarcaciones que se dedican a la piratería.

   El buque de aprovisionamiento 'Marne' de la Marina francesa relevará al 'Patiño' como buque de mando de la fuerza con 215 personas a bordo, incluidos 30 de ocho países contribuyentes a la misión. Francia mantiene otros tres buques desplegados en la misión de Atalanta, la fragata 'Aconit', el buque de asalto anfibio de la clase Mistral 'Dixmude' con helipuerto para 16 helicópteros y la fragata antisubmarina 'Georges Leygues', dotada con dos helicópteros Lynx.

   Alemania aporta un buque logístico y Portugal una fragata a la misión, mientras que Luxemburgo y Países Bajos aportan aviones de vigilancia marítima en la actualidad. El objetivo principal de la misión, lanzada en diciembre de 2008, es escoltar a los buques del Programa Mundial de Alimentos de la ONU con ayuda para el Cuerno de África, actuar como una fuerza de prevención y disuasión de actos piratas y proteger a los pesqueros más vulnerables en la zona en cumplimiento de la resolución 1816 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

   Según datos de la ONU, más de 3.500 piratas operan en la zona. Los piratas actúan "fundamentalmente" en las zonas alrededor de las localidades de Haradhere, Hobyo y Bandarbeyla, donde también mantienen retenidos los buques que secuestran, según fuentes de Alatanta, que no han querido decir el número de bases piratas que tienen localizadas "por motivos de seguridad operativa".

   "Los piratas también lanzan sus ataques desde otras localidades más pequeñas y desde las playas, a lo largo de la costa entre Bandarbeyla y Harardheere. También hay actividad pirata en la costa septentrional, pero se ha evaluado que los piratas vienen sobre todo de los puntos de la costa este", han explicado las mismas fuentes.


PROBLEMA PARA JUZGAR A LOS PIRATAS DETENIDOS

   Desde el lanzamiento de la misión, a finales de 2008, las fuerzas de  Atalanta han logrado detener a más de un centenar de presuntos piratas y, sólo en 2011 27 grupos de piratas, pero el problema radica en la falta de voluntad y capacidad de Somalia para juzgarles en su territorio. Muchos piratas acaban liberados cerca de la costa de Somalia.

   La UE ha negociado acuerdos con Kenia y con las islas Seychelles y Mauricio para trasladar a los piratas detenidos a esos países con el fin de juzgarles allí y negocia un acuerdo similar con Tanzania, aunque en la mayoría de los casos sólo han aceptado piratas capturados en sus aguas territoriales y varios de ellos han sido o están siendo juzgados en países de la UE, incluidos España, Francia y Bélgica.

   España y Francia, los dos países más interesados en la misión, han logrado que la UE prorrogue la misión durante dos años más, hasta finales de 2014 con un presupuesto adicional común de 14,9 millones de euros. Lo normal son prórrogas anuales.

   Los Veintisiete ya han comenzado a preparar el lanzamiento de una posible nueva misión civil con apoyo de capacidades militares pero sin mandato ejecutivo para contribuir a formar a cuerpos de guardacostas en las regiones semiautónomas somalíes de Puntlandia, Somalilandia y Galmudug, así como para reforzar las capacidades de vigilancia marítima de Yibuti, Kenia, Tanzanía y Seychelles, además de formar a jueces de Puntlandia.

   El entrenamiento se haría a priori en los países de la zona y en el centro de entrenamiento de Yibuti. La misión permitirá dar a la operación Atalanta una "estrategia de salida" gracias a la paulatina cesión de dichas responsabilidades a los países de la región.