España: Los presupuestos merman aún más la capacidad operativa de los Ejércitos

Los presupuestos más austeros


«Cada litro de gasóleo, hora de vuelo, maniobra, bala que se dispare o gasto de mantenimiento tendrá que estar justificado. Los euros están contados». Así resume una fuente militar el panorama presupuestario que tendrán que hacer frente las Fuerzas Armadas este año con unas cuentas para la Defensa de 6.261 millones, de los cuales 4.529 millones (el 72%) irá destinado sólo al Capítulo I de gastos de personal.

Ese presupuesto de 6.261 millones devuelve el gasto en la Defensa nacional a niveles de hace diez años y supone una bajada del 8,8% respecto al Presupuesto de 2011, afrontando el cuarto de descenso, aunque este año incluso se esperaba mayor. Así, el gasto en Defensa en España ha descendido nada menos que un 23% en el último lustro.

El triple objetivo de las cuentas del ministro de Defensa, Pedro Morenés, —en una política que de «per se» tenía ya «poco margen de recorte»— es afrontar compromisos internacionales como Afganistán, Líbano (misión a extinguir) o aguas del Índico y amortiguar todo lo posible la merma de la operatividad de la Fuerza.

Sin modernización
Desde el Ministerio se ha dejado para años posteriores otras partidas «más alegres» como la inversión en programas especiales de armamento (se reduce un 97%) y la modernización de las Fuerzas Armadas (baja un 29,8%).

Sin embargo, «y como no podía ser de otro modo dada la excepcionalidad económica en la que se encuentra España y por la que todos debemos arrimar el hombro», la operatividad y preparación de los tres Ejércitos sufrirá una merma lógica.

Curiosamente, la bajada de los litros de combustible que los tres Ejércitos prevén consumir coincide con la bajada del presupuesto de Defensa. Si en 2011 se presupuestaron 222,7 millones de litros de combustible, este año los tres Ejércitos podrán contar con 202,5 millones de litros, lo que supone una reducción del 8,9%.

Para calcular ese combustible también se ha tenido en cuenta la ejecución final de los presupuestos del año pasado, por el cual, según revelaron algunas fuentes militares, «el 50% de la flota de vehículos estaba parada». «Parece que se ha querido ajustar los presupuestado este año a lo ejecutado el anterior».

Otros síntomas de los tiempos de estrecheces que se avecinan en la preparación de la Fuerza es la reducción del número de horas de vuelo o días de mar presupuestados en el Ejército de Aire y Armada respectivamente.

Por ejemplo, si en 2011 se presupuestaron 90.800 horas de vuelo —finalmente se ejecutaron 79.070—, este año las aeronaves del Ejército del Aire tienen en principio asignadas 77.000 horas de vuelo.

Las maniobras más caras, las internacionales con la OTAN, se reducen de 30 a 11, dándose prioridad a los ejercicios de instrucción y adiestramiento nacionales y específicos de cada Ejército que en el caso de Tierra incluso aumenta de los 800 ejercicios presupuestados en 2011 a los 820 de este año.

Para armamento y material —mantenimiento, arsenales, municiones,—, dentro de la partida de «Apoyo Logístico», los presupuestos reducen un 13,4% el gasto: de los 396,7 millones a los 343,2.

«¿Los Presupuestos de Defensa podían haber sido peores? Teniendo en cuenta de dónde veníamos, con un descenso de la cuarta parte en cinco años... había poco margen. Ahora hay que aguantar ybien emplear cada euro que dispongamos, como sucede en otros ámbitos de la sociedad», explica la fuente militar. ¿El problema mayor? «Corremos el riesgo de quedar “obsoletos” si el gasto en modernización sigue reduciéndose en los próximos años».