España retirará en 2012 un 20% de los 1.100 militares destacados en Líbano


El ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha anunciado este jueves que el contingente de las Fuerzas Armadas españolas desplegado en Líbano se reducirá este año en aproximadamente un 20% y continuará haciéndolo en 2013, porque la misión en este país "se ha cumplido", "independientemente de lo que esté pasando en Siria".

"Vamos a reducir claramente nuestra presencia allí", ha asegurado Morenés en una entrevista en la COPE, recogida por Europa Press, en la que ha confirmado que ya ha tratado esta cuestión con los ministros de Defensa de Italia y de Francia, las otras potencias europeas con las que España dirige la misión, que cuenta con unos 12.000 'cascos azules'.

El ministro de Defensa ha explicado que se reducirá en "aproximadamente un 20%" la presencia militar en Líbano este año y en 2013 se abordará con los otros aliados la posibilidad de "dejar una fuerza que sea capaz de seguir administrando a las fuerzas libanesas, pero ya más reducida". "Creo que la misión se ha cumplido", ha afirmado.

Morenés ha reconocido que es "más difícil" dejar una misión que comenzarla, pero ha recalcado la necesidad de "ser ágiles y competentes", así como "sinceros y capaces de tomar decisiones".

La misión de Líbano, la segunda más numerosa que desarrolla España en número de militares desplegados, cuenta en la actualidad con unos 1.100 militares españoles en el sur de este país, en el marco de la misión de la ONU que busca garantizar la seguridad en la zona fronteriza entre Líbano e Israel, a lo largo de la denominada 'Línea Azul' marcada por Naciones Unidas.

Morenés ya había avisado a principios de este mes de la necesidad de "reducir " la presencia en Líbano, un anuncio que llegó también después del efectuado por Francia, que hizo pública el pasado marzo su intención de retirar el próximo verano a 400 de los 1.400 militares que mantiene integrados en la FINUL.

De Afganistán volverá el 10%

Por lo que se refiere a la misión de Afganistán, el ministro ha vuelto a confirmar el calendario de retirada que marcó el anterior Gobierno, y que prevé que este año dejen el país asiático un 10% de los militares españoles, en 2013 lo haga el 40% y en 2014 se complete la retirada total, tal y como han decidido los aliados que participan en la operación de la OTAN.

No obstante, Morenés también ha avisa cualquier país será "soberano" do de nuevo que si algún país de la coalición "rompe el acuerdo" marcado por la OTAN para que todos los países salgan "juntos", para "tomar sus decisiones". Dicho esto, el ministro también ha apuntado que esto "no va a pasar", porque algunos anuncios que se están haciendo en países como Francia o Estados Unidos hay que entenderlos en sus contextos políticos nacionales.

El ministro ha recordado que este mismo jueves se reunirá con el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, que se encuentra de visita en Madrid, y hablarán de los "procesos de salida de Afganistán".

Preguntado acerca de si el cambio de Gobierno ha supuesto algún cambio para la misión que desarrollan los militares españoles en Afganistán, Morenés ha asegurado que la misión es la misma y las reglas de enfrentamiento también, porque son las que se establecieron en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno que la OTAN celebró en Lisboa en noviembre de 2010. En este sentido, ha recordado que se trata de una "misión de pacificación", en un escenario de "guerra", en el que los militares utilizan sus armas "cuando hace falta" para "evitar" y "contestar " a la insurgencia.

La salida de Afganistán verndrá bien a nuestra economía

Morenés ha reconocido que la retirada de Afganistán "vendrá bien" a España desde el punto de vista económico, pero ha insistido en que ésta no es la razón de poner fin a la misión. El ministro ha explicado que España se irá cuando la misión esté "cumplida" y lo hará "en cadencia", como va a ocurrir en Líbano y siempre que cuente con "el consenso y el acuerdo de los países" con los que ha entrado en el país.

El ministro ha reconocido que el déficit público está "marcando las políticas de defensa", y ha señalado que es "preocupante" que la situación económica "establezca el límite de la defensa", porque "la seguridad va por su lado".

Además, ha hecho hincapié en que España quiere estar "en primera fila" en el mundo y en los lugares donde se toman decisiones invirtiendo "menos de la mitad" en defensa que otros países como Francia y Alemania. "Tenemos un gasto en defensa que no se corresponde ni con nuestra posición en el mundo ni con nuestro PIB", ha recalcado Morenés, antes de advertir que la situación económica puede marcar "una debilidad" para España desde el punto de vista de su política de Defensa.

Ve esenciales los programas de armamento

En relación con los programas especiales de armamento, que acumulan una factura de más de 30.000 millones de euros que habrá que abonar en la próxima década, ha vuelto a insistir en que responden a una "política de Estado" y han sido esenciales para la "profesionalización y modernización de la industria de defensa en España". "Ese esfuerzo, que ha sido mantenido por todos los gobiernos, ha generado probablemente los puestos de trabajo de mayor cualificación tecnológica de España", ha recalcado.

A su juicio, sería "importante" que los españoles entendieran que no solo se está "gastando en Defensa", sino que se está "haciendo industria y potenciando la capacidad fiscal también, a través del impuesto de sociedades, y posicionando a España en un tejido competitivo en el que no había estado".

Por otra parte, Morenés también ha reconocido que le "preocupa" el efecto que la crisis económica pueda tener en las "vocaciones" de servir en las Fuerzas Armadas: "Me preocupa que la gente confunda la soldada con la vocación", ha dicho, en relación al salario del soldado.

El ministro ha recalcado que hay profesiones que requieren "una extraordinaria vocación" y ha asegurado además que "cuesta muchísimo formar militares". Por ello, se ha mostrado partidario de establecer "compromisos" de permanencia en las Fuerzas Armadas, para combatir el riesgo de que oficiales formados después abandonen el Ejército precisamente por esa "falta de vocación".