Los recortes en Defensa dejan sin nuevos pedidos a Navantia Motores


Los recortes en Defensa dejan sin nuevos pedidos a Navantia Motores

La factoría de Motores de Navantia sufre por los cambios de planes del Ministerio de Defensa derivados de la rebaja de su presupuesto para 2012. Esa unidad de producción del astillero de Cartagena se verá especialmente afectada por la supresión de la segunda fase de los buques de acción marítima (conocidos por sus siglas, BAM), que iban a proporcionar cientos de horas de trabajo durante al menos los próximos cuatro años. Los Presupuestos Generales del Estado de 2012 no contemplan dinero para ese proyecto.
«Motores está parada y muy preocupada porque no hay otro tipo de contratos», destacó el presidente del comité de empresa, Ignacio Briones, en declaraciones a 'La Verdad'. La compañía también reconoce que el trabajo actual es insuficiente para la capacidad de producción de una factoría que emplea a 300 profesionales altamente cualificados. Actualmente se trabaja en la fabricación de los motores de los submarinos S-80, otros cinco para los navíos que se exportarán a Australia y el plan de reparaciones para la Armada. Pero más allá de esas tareas no hay grandes perspectivas de futuro por ahora, reconocen empresa y trabajadores.

Fase perdida

En la Armada dan por perdida esa segunda fase de cuatro o cinco buques polivalentes diseñados para múltiples misiones que, como los cuatro de la primera fase, iban a ser construidos en los astilleros de Cádiz, salvo los motores. A propuesta de diputados andaluces, el PSOE se plantea presentar una enmienda a los Presupuestos Generales del Estado para salvar este proyecto por la importancia estratégica para el astillero gaditano, bajo mínimos actualmente y con escasas perspectivas de futuro cuando en verano entregue el último BAM, el 'Tornado'. Pero lo cierto es que ya las cuentas de 2011 contemplaban 51 millones de euros para ese programa y el gobierno socialista que presidía hasta noviembre del año pasado José Luis Rodríguez Zapatero no invirtió en él ni un euro.
El presidente del comité de empresa de Navantia Cartagena lamentó que en estos momentos la factoría de Motores pague las consecuencias de la estrategia diseñada hace siete años por el entonces presidente de la empresa pública Juan Pedro Gómez Jaén. «Además de la Armada española y otras marinas, teníamos como clientes a centrales nucleares, centrales eólicas y navieras. Cuando decrecía el trabajo para la Armada, te enganchabas a otros trabajos. Pero la empresa dejó perder todos aquellos clientes por el plan industrial que puso en marcha hace siete años Juan Pedro Gómez Jaén y ahora lo estamos pagando», destacó Briones.
La empresa destacó que actualmente existe una nueva estrategia y que su departamento comercial trabaja para encontrar nuevos clientes a una factoría muy cualificada. Además, a través de un portavoz recordó la reciente firma de un convenio con la multinacional alemana MTU para instalar un centro de formación en el astillero de Cartagena y ampliar el número de licencias para fabricar motores destinados al sector naval.
La factoría de Cartagena es la que mejores perspectivas de futuro tiene en Navantia gracias al programa de fabricación de submarinos de la clase S-80. El astillero de Cádiz se ha quedado sin encargos y el de Ferrol también reclama más carga de trabajo. En concreto, piden presupuesto al Gobierno para construir la sexta fragata F-100.
El Gobierno ha garantizado el mantenimiento del programa de submarinos para la Armada con fondos de los ministerios de Defensa y de Industria. Además de proporcionar carga de trabajo al astillero, también ocupa por oleadas a un millar de trabajadores de la industria auxiliar.