El Ejército ‘hiberna’ sus tanques viejos para ahorrar



Entre las medidas aplicadas por el Ejército de Tierra español para ahorrar costes figura una novedosa: la hibernación de carros de combate. El proceso se denomina técnicamente deshumectación y consiste en almacenarlos una vez desprovistos de baterías, aceites y cualquier otro elemento que pueda deteriorarlos. Más de 50 carros de combate de los 108 Leopard 2A4 de segunda mano que España compró a Alemania se han guardado ya en la base logística de Zaragoza tras ser sometidos a este proceso.

La intención del Ejército de Tierra era reconvertir estos Leopard en carros de ingenieros, ahora montados sobre el modelo estadounidense M-60, pero la escasez del presupuesto ha obligado a almacenarlos a la espera de contar con fondos o venderlos.

El presupuesto del Ejército para este año es de 2.523 millones, lo que supone una reducción de 167 millones respecto a 2011 (6,2%). Los gastos para mantenimiento se han recortado un 10%. Ello ha obligado no solo a hibernar los tanques más antiguos, sino también a paralizar el 30% de la flota de vehículos acorazados, mecanizados, artillería de campaña, antiaérea e ingenieros.

Las grandes maniobras se han eliminado o reducido —si antes se movía un batallón de carros, ahora lo hace una compañía— y los ejercicios con simuladores han sustituido a los reales. Una de las partidas que más afectan a la operatividad, el gasto en combustible, se ha recortado para el conjunto de las Fuerzas Armadas en un 44%.

Como consecuencia de ello, la Armada ha reducido de 49 a 40 los días de mar por buque; y el Ejército del Aire hará este año unas 67.000 horas de vuelo, frente a las 82.000 previstas.

De 17 a 9 polvorines

Aunque aún está en elaboración el plan Visión 2025, que debe diseñar el futuro de las Fuerzas Armadas y su despliegue territorial, el Ejército de Tierra ha puesto ya en marcha algunos programas sectoriales, como el que afecta a los polvorines, que pasarán de 17 a 9.

El presupuesto de Defensa para 2012 es de 6.316 millones, con una reducción moderada (8,84%) respecto al año pasado en comparación con otros departamentos. El problema es que llueve sobre mojado, ya que el recorte en los últimos cuatro años ha sido de casi el 25% (más de 1.800 millones).

El desfase más dramático se produce en los llamados programas especiales de armamento. Defensa debe pagar este año 2.370 millones y solo tiene 4,95 millones en el presupuesto.