Morenés avanza que la solución a la deuda de Defensa provocará un "cambio" en el sistema de compra de armamento



El ministro de Defensa, Pedro Morenés, ha avanzado este miércoles en el Congreso de los Diputados, que la solución que se busque para hacer frente a la factura de más de 30.000 millones de euros por los programas especiales de armamento, derivará en un "cambio" en el sistema de compras.

   Así lo ha explicado Morenés ante el Pleno de la Cámara, a donde ha acudido para defender los presupuestos de su Ministerio, que este año contarán con 6.316,44 millones de euros, un 8,84% menos que en 2011.

   El ministro ha explicado que ya han "comenzado los trabajos de reconducción de la situación financiera" y ha indicado que, además del aplazamiento de los pagos introducido en una enmienda del PP, se están estudiando otras "fórmulas" que permitan hacer frente a los compromisos, cuyo cumplimiento tiene gran importancia para "la credibilidad del país".

   Dicho esto, también ha reconocido que, "como primer paliativo", el Ministerio está "volcado" en el apoyo a la industria española en los mercados exteriores y ha confiado en que pronto habrá "resultados" positivos en los concursos en los que actualmente participan empresas españolas y en los que puedan participar.

   Además, ha avanzado que la solución de estos programas va a "desembocar en un cambio en el modo en que el Ministerio adquiere capacidades y en su relación con los socios internacionales". En la actualidad, la mayor parte de estos programas se financiaron gracias a 'créditos blandos' concedidos por el Ministerio de Industria.

   Durante su intervención, el ministro ha asegurado que el presupuesto de Defensa es "riguroso y coherente con la línea marcada por el Gobierno" para la "contención del gasto, la austeridad, la eficiencia y la simplificación". Es además, ha indicado, "creíble" y "pegado a la realidad", así como "solidario con los sacrificios que los ciudadanos están haciendo".

   Dicho esto, ha apuntado que la disminución del gasto en este Departamento, que viene a sumarse a varios años de recortes, obliga a abordar "inmediatamente una serie de reformas" que afectan a  "todos los aspectos" de la Defensa, para un corto y un medio plazo.

   En concreto, ha explicado que estas reformas comenzarán por la "racionalización del gasto" del Departamento, cuya estructura administrativa se ha modificado.

REDIMENSIONAMIENTO DE LAS FUERZAS ARMADAS

   Además, ha recordado que se ha reducido el máximo de militares de tropa y marinería hasta los 81.000 efectivos, un "primer paso a la espera de concretar un redimensionamiento de estructuras y tamaño" de las Fuerzas Armadas que pretende impulsar teniendo en cuenta "la coyuntura económica y la situación y las necesidades de la Defensa".

   Para ello, ha vuelto a explicar que se atenderá a las recomendaciones del informe que prepara el Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), almirante Fernando García Sánchez, que ha escuchado la intervención del ministro desde la tribuna de invitados.

   También ha defendido la participación española en las misiones en el exterior, argumentando que el esfuerzo económico que suponen es "coherente" con la función de las Fuerzas Armadas de garantizar la seguridad de España "en un entorno de riesgos globales".

   Morenés ha apuntado que los 766 millones de euros que se han destinado para este capítulo en 2012 son una previsión, ya que las misiones "pueden variar o pueden aparecer nuevos escenarios", como ocurrió en 2011 con la operación en Libia.

"CUMPLIREMOS CON LOS COMPROMISOS"

   El ministro ha aprovechado además su comparecencia para lanzar un mensaje de confianza: "Cumpliremos los compromisos adquiridos con los socios en los organismos internacionales, en las misiones internacionales y en los programas multinacionales de armamento", ha dicho.

   Y anticipándose a las intervenciones de los grupos de la oposición, Morenés ha avisado de que no va a "seguir aceptando la demagogia" de presentar la "dicotomía entre tanques y mantequilla". "La Defensa nacional --ha dicho-- es un bien común necesario, precondición para el bienestar, la igualdad y la garantía de derechos de los ciudadanos".

    Con este planteamiento han discrepado los portavoces de ERC y la Izquierda Plural, Joan Tardá y José Luis Centella, quienes han abogado por una "cultura de la paz" y han pedido recortar Defensa para destinar este gasto a políticas sociales.

ERC: "¿UN SUBMARINO O CUATRO HOSPITALES?"

   Así, Tardá ha reprochado al Gobierno que "prefiera financiar un submarino que construir cuatro hospitales" y le ha preguntado a Morenés "cómo se digiere moralmente tener comprometidos convenios para la compra de 87 Eurofighters, a 130 millones de euros la pieza", cuando "cada uno de ellos son cinco hospitales".

   Además, ha pedido que las campañas publicitarias de Defensa se dediquen a denunciar "los efectos perversos de las guerras en el mundo y el coste armamentístico mundial", para defender "la cultura de la paz.

   Igualmente, el diputado de Izquierda Unida ha denunciado el apoyo del Gobierno a las exportaciones de material de Defensa, porque así "no se construye la paz". Centella ha abogado por transformar la industria militar en industria civil y, como también ha hecho Tardá, ha pedido la retirada de las tropas de Afganistán, porque la participación en esta misión "no nos hace más seguros ni más libres".

   Por su parte, desde CiU, el diputado Pere Macias ha hecho hincapié en la necesidad de que "se resuelva cuanto antes" el problema de los compromisos de pago por los programas especiales de armamento, en lo que ha coincidido con el portavoz socialista, Diego López Garrido.

   Macias ha instado al Ministerio ha que presente una solución antes de que se aprueben definitivamente los Presupuestos Generales del Estado y ha aprovechado también para afear al PP que no apoyara su petición de pedir al Gobierno un plan de austeridad y reducción de tropas en Defensa, cuando son unas políticas que "está aplicando".

   En este sentido, ha aplaudido la reducción de tropa y marinería, pero ha apuntado que habría que plantearse también otra en los cuadros de mando. Además ha instado a la "eliminación" de la partida de publicidad y propaganda de este Ministerio.

   Mientras tanto, López Garrido ha tildado de "improvisados y desequilibrados" los presupuestos que ha defendido Morenés y ha denunciado que se han hecho "sin voluntad de consenso".  

   En concreto, ha criticado que se haya "ignorado" el problema de los programas especiales, de cuya contratación ha responsabilizado al actual ministro, en su época de secretario de Estado de Defensa durante la primera legislatura de José María Aznar. "El cartero siempre llama dos veces, esto sí que es una herencia recibida a sí mismo", ha ironizado.

   Además, ha denunciado que el ministro habla de "mano tendida" para solucionar esta situación cuando "para empezar no han aceptado las enmiendas del PSOE y otros grupos que intentan resolver la cuestión".

   Finalmente, el portavoz del Grupo Popular, Vicente Ferrer, ha rechazado que el gasto en Defensa sea un "derroche" y ha cuestionado el recurso a la comparativa con otras partidas de gasto. El diputado del PP ha defendido que las cuentas de este Ministerio han respondido al "difícil equilibrio" de garantizar la Defensa nacional en la actual situación económica.