Pentágono identifica problema con aviones F-22 tras varios casos de hipoxia



El Departamento de Defensa de EEUU ha identificado un problema con los aviones F-22 tras varios casos de hipoxia de sus pilotos y espera poder levantar las restricciones de vuelo progresivamente, informó hoy un portavoz del Pentágono.
La Fuerza Aérea ha identificado que la raíz del problema ha sido el dispositivo que suministra oxígeno a los pilotos, no la calidad de oxígeno que llega a los pilotos, indicó el secretario de prensa del Pentágono George Little en rueda de prensa.
Los aviones F-22 han volado con restricciones desde el pasado 15 de mayo, por orden del secretario de Defensa, Leon Panetta, después de que se dieron varios casos en los que los pilotos perdieron la conciencia o sintieron vértigos durante el vuelo por la falta de oxígeno.
Panetta ordenó que, hasta que se determinara la causa, todos los vuelos de los F-22 se realizaran próximos a un lugar donde pudieran aterrizar en caso de emergencia y que permitiera a los equipos de rescate salvar al piloto si presentaba falta de oxígeno.
El secretario también ordenó a la Fuerza Aérea que instalara un sistema de oxígeno de seguridad en todos los aviones al que pudieran recurrir los pilotos en caso de que notaran deficiencias en el suministro.
Little indicó que para corregir el problema y reducir los incidentes de hipoxia, la Fuerza Aérea ha ordenado reemplazar la válvula del chaleco que llevan los pilotos durante las misiones a elevada altitud y aumentar el volumen de oxígeno que reciben los pilotos eliminando un filtro que se había instalado para determinar la calidad del oxígeno.
Según explicó, la válvula estaba causando que el chaleco se inflara y se mantuviera hinchado bajo condiciones para las que no fue diseñado, lo que causa problemas de respiración para algunos pilotos, algo que, según dijo, no fue identificado durante los vuelos de prueba.
La Fuerza Aérea también está estudiando la mejora de la manguera de suministro de oxígeno y de sus conexiones pero la hipótesis de que el oxígeno estuviera contaminado "ha sido descartada", señaló.
Tras estos cambios, Panetta ha autorizado que la Fuerza Aérea vaya levantando las restricciones de vuelo progresivamente mientras continúa vigilando la situación, lo que significa que podrán reanudar los vuelos de larga duración.
Little anunció que la primera operación la realizarán un escuadrón de F-22 que volará hasta la base de Kadena en Japón. No obstante, viajarán bajo ciertas restricciones de altitud y una vez finalizado el vuelo "es probable que se aprueben la mayoría de los vuelos de larga duración".
La Fuerza Aérea ha puesto restricciones a la altitud de vuelo para que los pilotos no tengan que usar los chalecos que les protegen de la presión.
Los entrenamientos continuarán realizándose cerca de las pistas de las bases militares hasta el final del verano y la Fuerza Aérea informará a Panetta cuando todos los chalecos hayan sido modificados.
Además, un grupo de expertos de la NASA realizará un análisis independiente de las modificaciones antes de que Panetta ordene la vuelta completa a las operaciones.
Los F-22, conocidos como Raptor, son aviones caza de quinta generación, con un coste unitario de 143 millones de dólares. Estados Unidos tiene 183 unidades y son considerados "vitales" para las nuevas necesidades de la Fuerza Aérea.

Fuente: EFE