Rusia desarrolla armamento capaz de reconocer a su propietario


Rusia desarrolla armamento en capacidad de reconocer a su propietario

Por encargo de los ministerios del Interior y de Industria ha sido ideado un sistema excepcional de control de venta de armas. Un microchip electrónico, montado en la pistola o en una metralleta, podrá identificar al disparador y bloquear el tiro de no coincidir con los datos biométricos correspondientes. 

La foto, las huellas dactilares, particularidades de la retina y otra información personal quedará consignada en el chip, cuyos sensores serán instados en la culata, el gatillo y en la mira. Y si la pistola cae en manos extrañas, o el propietario fue privado de su licencia para portarla, lisa y llanamente no podrá utilizarla. 

La idea es excelente sobre todo para las armas nuevas. Pero suscita interrogantes su aplicación en los ejemplares ya lanzados, señala Andrei Frolov, director de la revista Experto de armamentos: 

–Como instalar, por ejemplo, esos chips en un arma de los viejos sistemas, de manera que los rufianes no puedan retirarlo o anularlo. Tengo grandes dudas que, en un fusil Kaláshnikov, o en una pistola Makárov, ni menos en una TT sea posible adosar ese chip de manera que un arma tan precisa no pueda ser disparada por personas indebidas. 

Además, en el mundo existe un gigantesco mercado ilegal de armamentos. Esto dañará seriamente la eficacia del sistema que se introduce en un futuro inmediato, estima el experto en armas Maxim Popenker: 

–Tomando en cuenta que el mercado negro está saturado de millones de ejemplares de armas, el efecto real, sobre todo aplicado a la restricción del empleo criminal del arma, será patente no de inmediato, ni mucho menos. En un comienzo ejercerá influencia insignificante justamente en el empleo criminal de armas, debido a que la mayoría de los antisociales no compram las armas en las tiendas. 

Pero, aunque se considere tan solo la venta legal de armas, el significado del nuevo sistema es invaluable. En primer lugar, los chips adosados ayudarán a seguir la ruta del arma desde el productor hasta el portador. En segundo lugar, el chip dará cuenta de todas las manipulaciones con el arma, incluyendo el régimen de empleo y el gasto de balas. Esto puede, a menudo, tener un papel decisivo, en la solución de situaciones dudosas, como por ejemplo, en torno a la legalidad del empleo del arma por la policía. 

El precio del proyecto se mantiene de momento en secreto. Está claro que la introducción de este sistema costará un dineral al erario. Sin embargo, todo se va a compensar cuando, gracias a esos chips velados se salven vidas y resuelvan crímenes.