Elbit Systems se adjudica la compra de 39 cámaras térmicas Coral que reforzarán capacidades del ET en Afganistán



El pasado 30 de octubre se confirmaba la empresa adjudicataria de un sustancioso contrato de adquisición de sistemas de última generación. Ha sido la firma israelí Elbit Systems Electro-Optic Ltd la que ha conseguido hacerse con la venta de treinta y nueve cámaras térmicas Coral valoradas en 4.257.494,28 euros. La compra, que tiene como destino a diversas unidades sin concretar, servirá para reforzar capacidades de aquellas que regularmente despliegan en Afganistán o Líbano para realizar diversas misiones de vigilancia, protección y hasta de combate, sigue a otras realizadas en los últimos años.

El proceso de licitación, realizado por procedimiento Negociado sin Publicidad por parte del Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra (ET), se completó en los meses precedentes tras su preceptiva publicación en el Boletín Oficial de Estado (BOE). 

La llegada de las cámaras Coral a las Fuerzas Armadas españolas se constató en 2009 y ya al año siguiente fueron usadas en diferentes ejercicios y maniobras. Disponen de ellas tanto unidades de la Armada, como la ya disuelta Unidad de Reconocimiento (URECON), y otras del ET, grupo que va desde la Compañía de Reconocimiento Avanzado de la Brigada Paracaidista a los distintos batallones de la Jefatura de Tropas de Montaña.

El equipo que se ha venido recepcionando se corresponde con el modelo Coral  CR-P de la firma Elbit. Se trata de un conjunto binocular de dimensiones compactas, lo que favorece su transporte y su empleo desde posiciones discretas. Incluye un canal térmico con el que obtener imágenes del adversario tanto de día como de noche, siendo útil para detectar vehículos a diez kilómetros de la posición propia y personas a cinco; la identificación real de los mismos se realiza a una distancia inferior.

Técnicamente hablando, incorpora un zoom digital de cuatro aumentos y un emisor láser integrado que puede emplearse para calcular la distancia a un determinado objetivo y es útil para facilitar su adquisición y neutralización. El precio unitario de cada sistema supera los cien mil euros y para su emplazamiento puede recurrirse a un trípode ligero.