Medios para la Guerra aérea antisubmarina en Latinoamérica

Turbo Tracker Armada Argentina


La lucha antisubmarina desde aeronaves en América Latina se encuentra en la necesidad de incorporar nuevos elementos, ya que en su mayoría, la tecnología empleada tiene muchos años de antigüedad. Las armadas de América Latina cuentan en sus respectivas aviaciones navales con una amplia gama de aeronaves para lucha antisubmarina, aunque a lo largo de los últimos cuarenta años se puede decir que el Grumman S-2 Tracker fue el máximo exponente entre las aeronaves de ala fija y el Sikorsky Sea King lo fue para los de ala rotatoria, aunque ambos modelos ya han sido retirados del servicio por la mayoría de sus operadores debido a su antigüedad. Por otro lado, no todos los países cuentan con aeronaves específicas para esta función, especialmente las más pequeñas, como son las de América Central. Entre aquellas que han contado a lo largo de los años con aparatos para lucha antisubmarina se han encontrado en los últimos años a Argentina, Brasil, Chile, Uruguay, Perú, Venezuela y Cuba, de los cuales actualmente Uruguay y Cuba no tienen aeronaves operativas.

Super Puma, Armada de Chile
En el caso de Argentina, es la única operadora del Tracker en la actualidad, en su versión S-2T con turbohélices, mientras que junto a Brasil (su fuerza aérea) y Chile operan el P-3 Orion. Además, cuenta con una flota de helicópteros Sea King de diversos modelos. El Sea King también se encuentra operativo en Perú y Brasil está retirando del servicio sus últimos ejemplares, reemplazándolos por cuatro SH-60 Seahawk que representan las más modernas aeronaves de ala rotativa en la región para estas misiones. La Armada Brasileña además emplea a los Westland Super Lynx, los cuales están siendo modernizados, de manera que dicha armada poseerá el componente antisubmarino embarcado más potente de la región.


Chile, además de contar con un remanente de P-3A Orión, los está reemplazando por el EADS CN-235 Persuader, contando con los únicos ejemplares de su tipo en la región equipados para guerra antisubmarina. Esta fuerza de ala fija se complementa con los Eurocopter AS332 Cougar, que tienen más de veinte años de antigüedad pero siguen siendo recursos modernos y eficientes.

Seahawk SH-60 Armada Brasileña
Perú, además de sus Sea King y de la misma manera que Venezuela, ha dado de baja sus Tracker hace tiempo y posee el Agusta Bell AB-212ASW como principal helicóptero antisubmarino embarcado, cuya tecnología ya tiene treinta años de antigüedad y están quedando desfasados. Actualmente, la falta de presupuesto y el aumento en importancia de amenazas no convencionales ha reducido el interés de las armadas por la capacidad antisubmarina, priorizando las aeronaves de empleo general o vigilancia marítima, lo que lleva a que solo en algunos casos se han reemplazado los aparatos más antiguos.