Morteros españoles para Uruguay



El Ministerio de Defensa español está tratando de vender materiales usados que venían siendo empleados por las tres ramas de las Fuerzas Armadas. En la lista de lo que se ofrece se incluyen más de doscientos cincuenta morteros de tipo ligero, medio y pesado.

Hemos sabido que Uruguay está ultimando el acuerdo respecto a la obtención de un centenar de ellos, número que comprendería algo más de medio centenar de los de tipo medio y una cifra inferior de los de tipo pesado. El monto económico no es grande, pues por los de 81 milímetros se piden unos quinientos euros por pieza y algo más es el coste de los de 120 mm.

En todo caso, para el Ejército de la República Oriental del Uruguay, que ya dispone de ese mismo material fabricado por la compañía española Esperanza y Compañía (ECIA), se trata de una buena oportunidad para ampliar el potencial ofensivo de sus brigadas y batallones de Infantería, y de hacerlo a un coste muy reducido. Han enviado ya una comisión militar a España para inspeccionar el material y la adquisición del mismo se encuentra en una fase avanzada, esperándose que en 2013 se materialice la entrega y el traslado del mismo a su territorio.

En cuanto a las piezas, se corresponden con las del modelo L-65 en su variante de 81 y 120mm. Es más que probable que vayan acompañadas de goniómetros, sus trípodes,..., y todo el equipo complementario que permite su uso. No sabemos si de forma paralela se ha previsto, o podría contemplarse, la transferencia de algún lote de munición específica, pues es más que probable que el Ejército español tenga proyectiles que puedan caducar en los próximos años y sea conveniente vender para que sean aprovechados en las prácticas de formación de los operadores.

Con este tipo de operaciones se benefician ambos países. De un lado el adquiriente que compra material en buen estado a un precio muy interesante -ellos saben bien de ese procedimiento, pues lo emplean habitualmente- y el que vende se libra de un recurso que puede acarrearle costes logísticos para su mantenimiento y conservación, combinación de intereses que en los tiempos actuales es de lo más conveniente. Además, se afianzan lazos comerciales y empresariales para futuros mantenimientos y/o modernizaciones.