La Armada mantiene sin fecha la entrada en servicio de la F-105


En la foto, un momento del acto de puesta a disposición de la Armada de la fragata F-105.

Fue el 23 de octubre del pasado ejercicio cuando Navantia ponía a disposición de la Armada la última de las fragatas de la serie F-100, la quinta de la clase. Pero, a día de hoy, la Marina todavía mantiene sin fecha su entrada en servicio para poder operar en ejercicios y misiones reales.
Así lo confirmó ayer el almirante jefe del Estado Mayor de la Armada, Jaime Muñoz-Delgado, en unas declaraciones realizadas en el marco de la despedida oficial del Cantabria, que zarpó hacia Australia.
Preguntado al respecto, se limitó a señalar que la Cristóbal Colón se encuentra realizando su «evaluación operativa». Pero, agregó, «todavía no tenemos una fecha fija para su entrada en servicio».
Lo habitual en las unidades anteriores, las otras cuatro F-100, era que esa evaluación operativa de los buques durase un año, aproximadamente, incluyendo el desplazamiento hacia aguas de Estados Unidos para el lanzamiento de misiles en polígonos de tiro adecuados. En esta ocasión, no obstante, el período será más largo.
Tal y como ya publicó La Voz el pasado 24 de noviembre, la crisis y los fuertes recortes que está aplicando el Ministerio de Defensa son, en realidad, el telón de fondo de esta coyuntura. El motivo por el que la entrada en servicio de la F-105 se demorará más de lo habitual.
¿Tiene repercusiones negativas esta situación para la Armada? No. De hecho, se considera la opción más adecuada en una época de austeridad como la que se está atravesando. El hecho de disponer de cuatro fragatas de la serie F-100 -de las más avanzadas de Europa- plenamente operativas le permite atender los requerimientos nacionales e internacionales con celeridad.
Mientras la F-105 continúa con su preparación para su entrada en servicio, su predecesora, la F-104, está a punto de cumplir su primer mes al mando de la operación Atalanta contra la piratería. Asumió este rol el pasado 6 de diciembre y lo mantendrá, si no se producen contratiempos, hasta el 6 de abril. Recientemente se reincorporó a la navegación por el golfo de Adén después de una breve estancia en puerto. El objetivo es «salvaguardar a los buques de la zona de los actos de piratería». En esta franja temporal, además, ya realizó dos escoltas de buques con alimentos.