Ya están en Afganistán los primeros vehículos “Husky” españoles



El Husky es un vehículo blindado, con chasis en forma de V y dotado de un radar en su parte delantera para detectar las variaciones de densidad en el terreno y reflejarlas en la pantalla del operador. Su sistema de memoria permite grabar varios kilómetros de recorrido para comparar si se han producido cambios en una ruta. A la vez, es un sistema dual que incorpora un detector electromagnético similar al de los Equipos de Reconocimiento (EOR). Cuando el radar detecta una alteración sospechosa, emite un pitido y señala la zona disparando pintura por unos conductos situados junto a cada una de las placas del radar; son cuatro en total y pueden sustituirse de forma independiente, en el caso de que alguna resulte dañada.

El adiestramiento en el manejo del Husky  para los miembros del ET se ha llevado a cabo en el “El Goloso” y  comprendió ejercicios dentro del circuito de IED simulados del que dispone la base, donde se habían ocultado un plato de presión, un proyectil de 105 mm enterrado verticalmente, otro de 155 mm y una garrafa rellena con explosivo.  Los conductores, todos ellos poseedores de algún carné especial de vehículo militar, coincidieron en señalar que el manejo del Husky es muy sencillo e intuitivo. Los operadores, en cambio, detalla “Tierra”, lo tienen más complicado, porque aprender a interpretar las imágenes que muestra la pantalla, e identificar si se trata o no de una amenaza, lleva más tiempo. Por eso, una vez desplegados, continuarán realizando prácticas para estar lo mejor preparados posible el día que les toque salir en su primer convoy.

Asimismo, suboficiales del Regimiento de Ingenieros nº 1,  completarán su preparación con otro curso que les permitirá convertirse en formador de formadores, para instruir al resto de las unidades. También el personal técnico ha recibido la capacitación para hacer el mantenimiento del sistema con personal de la empresa fabricante, CSI, en el caso del vehículo, y Niitek, en el del radar, que continuarán prestando apoyo in situ en zona de operaciones.

Otros países como Australia, Canadá, Estados Unidos o Kenia cuentan con este sistema. El modelo español es el único que incorpora dos tripulantes en la cabina, un diseño que permite a conductor y operador concentrarse en tareas diferenciadas.