Navantia y la Armada tendrán en julio las conclusiones del informe sobre los S80


La Armada y Navantia tendrán en julio las primeras conclusiones del informe encargado a la empresa estadounidense Electric Boat-US Navy, es de General Dynamics, sobre los problemas de sobrepeso detectados en la primera unidad de los cuatro submarinos S80 que se construyen en los astilleros de Cartagena. La solución, según esperan los responsables del programa, debería pasar por resolver el problema de la forma más sencilla posible, intentando que suponga en el menor incremento posible del coste inicial de este programa (2.135 millones de euros).

De momento, los sindicatos de los astilleros de Cartagena han mostrado su preocupación por la falta de actividad debido a la paralización de los trabajos en la primera de las unidades de los cuatro S80 contratados por la Armada española. 

De cualquier forma, desde Navantia han explicado a Atenea que, de momento, el problema no es importante, ya que se han reasignados muchos trabajos a los otros S80 en construcción, aunque sí está suponiendo menor carga de trabajo para la industria auxiliar que trabaja en este programa.

El retraso previsto en los S80, de entre uno y dos años, también supone un verdadero quebradero de cabeza para la Armada que contaba con el primer S80 para 2015 y que la obligará a realizar la llamada gran carena, la revisión y actualización, de su submarino Tramontana para disponer, al menos, de dos unidades operativas hasta la llegada de los S80 en 2016. Para ello la Armada necesita disponer de un presupuesto extra (o recortar de otro apartado) de 30 millones de euros, siempre con la aprobación del Consejo de Ministros.

Según el periódico La Verdad, el secretario de Estado de Defensa ha confirmado a la alcaldesa de Cartagena, Pilar Barreiro, que tanto Defensa como Hacienda trabajan a marchas forzadas para disponer del presupuesto necesario para la actualización del Tramontana en las instalaciones de Navantia. Ello supondrá cerca de medio millón de horas de trabajo en el astillero, lo que generará un centenar de puestos de trabajo, durante año y medio, sobre todo entre la industria auxiliar.

Defensa espera disponer de los fondos lo antes posible para la gran carena de Tramontana, ya que en un mes dejará de estar operativo y tendrá que quedar amarrado. Así, desde verano, la Armada sólo dispondrá de dos submarinos operativos, el S-71 Galerna, cuya vida útil termina en 2016, y el S-73 Mistral.