El jefe de misión de la UE en Malí pide prorrogarla al menos un año más para formar a todo el Ejército


El jefe de la misión de entrenamiento de la UE del Ejército de Malí, general de Brigada galo François Lecointre, ha recomendado esta semana a los Estados miembros prolongar la operación cuyo mandato finaliza en marzo de 2014 "al menos" un año más y ampliarla al total de ocho batallones, unos 6.000 efectivos, que integran las Fuerzas Armadas malienses en lugar de los cuatro a los que se han comprometido.

El general galo, cuyo mandato terminará el próximo agosto, defendió el martes ante los embajadores de los Veintiocho ante el Comité Político y de Seguridad de la UE y este miércoles ante sus representantes ante el Comité Militar prorrogar "al menos un año suplementario" la misión europea para ampliar la formación "al resto" de las fuerzas que integran el Ejército de Malí, de manera que se formen a todos sus efectivos y no sólo a la mitad como se comprometieron en un principio.

Lecointre ha recordado que las autoridades malienses han expresado "muy claramente" que quieren la ayuda de la UE "no sólo para entrenar a cuatro batallones, sino para reconstruir a su Ejército". "Una acción como ésta requiere tiempo (...) No podemos pretender ayudar a reconstruir una nación y un Ejército de forma duradera en un año", ha explicado, apostando por no parar "a la mitad y formar al resto" de batallones.

Aunque ha dejado claro que no le compete decidir a él ha explicado que la UE y los Estados miembros tendrán en cuenta sus "propuestas" para prorrogar la misión un año y "revisar" la situación en función de las necesidades. La revisión estratégica de la misión se llevará a cabo en septiembre u octubre.

"Una misión así se puede prorrogar un año por fases sucesivas y después ver dónde estamos y hacer evolucionar la misión. Esa es la idea", ha explicado en rueda de prensa tras reunirse con los representantes militares de los Estados miembros en el Comité Militar de la UE y tras hacer lo propio ayer con los embajadores europeos ante el Comité Político y de Seguridad.

El primer batallón del Ejército de Malí formado por la UE, que comenzó a formarse el 2 de abril, ya está desplegado en Gao desde junio y está acompañado por un batallón francés de la operación Serval empotrado con los soldados malienses, cuya "cohesión" y "nivel técnico y táctico del batallón apto para maniobras esenciales de un batallón de Infantería" han constatado las fuerzas francesas, según el general galo. El segundo batallón, que comenzó a formarse en julio, terminará su instrucción en septiembre.

"Esto no resuelve todos los problemas del Ejército" maliense, ha advertido Lecointre, en alusión a la calificación "extremadamente favorable" sobre el primer batallón formado por los europeos.Lecointre también ha recomendado a los Estados miembros formar a los jefes de sección del Ejército maliense al frente de 30 o 40 hombres antes de formarlos con el resto del batallón porque el principal problema es que no hay "ninguna cohesión entre el mando del Ejército y la base" y donde más esfuerzos se necesitan es en este nivel. Reconstruir la confianza entre mando y tropa es clave para garantizar a largo plazo la cohesión del Ejército y que se respete la jerarquía y sobre todo porque es la mejor forma de promover la responsabilidad colectiva y evitar abusos y ejecuciones por motivos étnicos más allá de los cursos de formación específicos que reciben en Derecho Humanitario Internacional y derecho de guerra.

Lecointre ha explicado que la mejor forma de "resolver el problema de integración y lealtad" es mezclar a los efectivos en los batallones y garantizar que de cada sección de 30 hombres "no haya menos de seis o siete tuaregs". "Es un tema sensible en el que prestamos mucha atención", ha explicado, al tiempo que ha admitido también la necesidad de rejuvenecer al Ejército maliense.

AMENAZA YIHADISTA BAJA

También ha propuesto la necesidad de hacer más seguimiento de la formación con asesores o equipos que puedan "verificar" en zonas no conflictivas sin "ningún riesgo" la formación ulterior de los mandos malienses a sus tropas y la posibilidad de enviar también "una especie de equipos de controladores" que hagan "test operativos" dos veces por año y ha planteado reflexionar "de qué manera podemos coordinar nuestra acción con lo que podría ser una misión de reestructuración del sector de la seguridad civil" como la Guardia Nacional.

Lecointre ha asegurado que el Ejército de Malí se ha desplegado "pacíficamente" en Kidal tras el acuerdo de paz alcanzado entre Bamako y los tuaregs y ha saludado que cada vez es más fácil poder rotar a las unidades malienses en el teatro de operaciones para que puedan someterse a instrucción y ha considerado que la amenaza yihadista en Malí es hoy "débil" porque "la mayoría" han sido expulsados aunque hay "diferencias" según las zonas.

El general ha admitido que el momento "interesante" será comprobar que el Ejército maliense es capaz de controlar por sí solo su propio territorio y "evitar zonas vacías donde yihadistas puedan reagruparse" y lanzar atentados y ha admitido que para que las fuerzas malieneses es deplieguen en el extremo norte del país más conflictivo necesitarán medios aéreos como helicópteros para garantizar sus operaciones autónomas sin apoyo exterior. Ahora, el Ejército maliense necesita sobre todo camiones y fusiles de tiro.

FUERZA DE PROTECCIÓN, ESPAÑA ASUME MANDO

Lecointre ha dejado claro que la misión no tiene problemas para cubrir los instructores necesarios pero sí "algunos problemas de unidades de protección de fuerzas" encargadas de la seguridad de los instructores europeos en el campamento de entrenamiento en Koulikoró que han "resuelto" gracias a la contribución de España y de los países del Benelux.

España, que pasará a tener en la misión de 58 a 104 efectivos, aporta 81 militares para la fuerza de protección y asume el mando en esta rotación, mientras que Bélgica contribuye otros 66 efectivos y Luxemburgo y Países Bajos uno cada uno. La fuerza está encargada de dar protección a los instructores, escoltar convoyes de a misión y actúa como fuerza de reacción rápida en caso de incidentes. La nueva unidad sustituye a la anterior formada por 97 efectivos franceses y 35 legionarios españoles.

La misión de asesoramiento y entrenamiento del Ejército de Malí de la UE cuenta en total con unos 560 efectivos de una veintena de países, incluidos unos 196 instructores.