Cazas Su-35S reforzarán la Fuerza Aérea rusa mientras se aguarda a los T-50


La empresa fabricante Sukhoi ya se ha comprometido a suministrar 48 aviones Su-35S a la Fuerza Aérea para 2015. Actualmente tienen producidos, según varios datos, entre 10 y 12 aparatos, y los planes para este año también suponen la construcción de otros 12.

El próximo año se producirán otros 12; y en 2015, 15. Según el portal ruso Topwar, es posible la firma de otro contrato para el suministro de 48 cazas S-35S. 

Sukhoi considera el Su-35 modernizado un caza de generación 4++, pero por sus propiedades de poca detección (gracias a sus materiales absorbentes de ondas de radio) puede considerarse de quinta generación.  

El potencial técnico del Su-35 supera al de otros aviones de caza de cuarta generación como el francés Rafale; los estadounidenses F-15 Eagle, F-16 Fighting Falcon, F/A-18E/F Super Hornet y F-35 Lightning II (quinta generación); además del Typhoon, del consorcio europeo Eurofighter. 

La velocidad máxima a nivel de tierra es de 1.400 kilómetros por hora y en altitud, de 2.400 kilómetros por hora. La altura máxima que puede alcanzar es de 18.000 metros. 

La capacidad de detectar objetos en modo aire-aire es de más de 400 kilómetros, mientras que el sistema de su radar puede detectar y seguir múltiples blancos a distancias superiores a 80 kilómetros. A finales de esta década la Fuerza Aérea podría contar con 96 cazas de este tipo y 76 cazas de varias modificaciones del Su-30, además de aviones más obsoletos. 


Mientras, la industria de la aviación todavía debe desarrollar la fabricación en serie del supercaza T-50. Es una aeronave militar que puede cumplir las tareas de caza, avión de ataque a tierra o bombardero. Es invisible para los radares del enemigo, su velocidad máxima es de 2.500 kilómetros por hora y está dotado con una avanzada inteligencia artificial.   

Las características de alta invisibilidad de los prototipos del T-50 prácticamente coinciden con las de los cazas de quinta generación estadounidenses F-22 y F-35, de acuerdo con un informe australiano que también indica que el diseño de la aeronave rusa ofrece buenas posibilidades de desarrollo.