La industria alemana de submarinos pone al mercado asiático en su punto de mira


La industria de defensa alemana está aumentando su interés por el mercado asiático. Los conflictos del lejano oriente contribuyen al interés por los submarinos germanos en un momento que coincide, además, con las dificultades planteadas por los continuados recortes presupuestarios en la mayor parte de los países occidentales. El reciente encargo de Singapur de dos sumergibles Tipo 218SG a ThyssenKrupp Marine Systems (TKMS) es un buen ejemplo de este fenómeno.

La versión internacional del alemán Spiegel Online dedica esta semana una pieza al interés de su país por vender submarinos al creciente mercado asiático. En ella se explica que el nuevo Tipo 218SG tiene una capacidad para resultar silencioso y permanecer bajo el agua inigualable por los demás modelos convencionales.

Estas naves son capaces de estar desplegados en el mar durante más de ochenta días y pasar cuatro semanas seguidas sumergidas, lo que les convierte, según la publicación, en buques especialmente adecuados para el mayor océano: el Pacífico.

El contrato de Singapur para la entrega de dos naves este tipo en 2020 está valorado en 1.600 millones que irán a parar directamente a la economía alemana, de acuerdo con Spiegel. Además, el acuerdo contribuye al incremento de la carrera armamentística para dominar el Pacífico, en la que, entre otros actores, se encuentran China, Japón, Vietnam, Malasia e incluso Rusia y Estados Unidos.

Los recursos de pesca de esta área, las disputas sobre sus múltiples islas y los grandes depósitos de minerales que se cree que se encuentran en las profundidades del océano contribuyen a que la zona se convierta en uno de los principales focos mundiales para la política de seguridad.


Se trata de un estado de cosas que prometen un gran negocio para la industria de defensa alemana, apunta textualmente el Spiegel Online, que añade que para la economía germana resulta especialmente lucrativa la venta de grandes submarinos. Cada uno de estos buques supone, dependiendo de su tamaño, un coste de entre 400 millones y 800 millones de euros.

Por este motivo, continúa la información, el gobierno del país apoya el negocio. En el caso del acuerdo con Singapur, por ejemplo, el Estado alemán avala el mantenimiento del valor de los submarinos, lo que resulta un riesgo que merece la pena, porque el Estado a su vez se beneficia de los ingresos fiscales generados por esta exportación.

Un mercado de 46.000 millones

Según los cálculos de AMI International, empresa norteamericana especializada en el análisis de marinas de guerra, “las armadas de la región Asia-Pacífico gastarán un total de 180.000 millones de dólares hasta 2031 en cerca de 800 nuevos buques, entre embarcaciones de superficie y submarinos”. El informe estima que durante ese periodo se adquirirán un centenar de sumergibles, el 40 por ciento del mercado total de nuevos submarinos, lo que suma, junto  a los futuros sistemas de guerra antisubmarina (ASW, por sus siglas en inglés), un valor aproximado de 63.000 millones de dólares (más de 46.000 millones de euros).

Con estas cifras la zona se erigirá como el mayor mercado de sumergibles del mundo en cuanto a su número, y el segundo en gasto, tras EE UU.