El Congreso de EEUU pendiente de aprobar la venta de armamento por 7.000 millones de dólares a Libia, Emiratos Árabes Unidos e Irak

Lib
Estados Unidos está a punto de cerrar cinco importantes contratos en el Norte de África y Oriente Medio. En las últimas dos semanas, la DCSA (Agencia de Cooperación de Seguridad y Defensa) ha solicitado al Congreso de EEUU su aprobación para la venta de material de defensa valorado en unos 7.000 millones de euros con destino a Emiratos Árabes Unidos, Libia e Irak, siendo dos de los pedidos de éste último país los de mayor cuantía económica.

Bagdad habría realizado un primer pedido de 24 helicópteros Apache, que estaría valorado en 4.800 millones de dólares, además de 480 misiles AGM-114R Hellfire y 60 lanzadores de misiles M299. Por otro lado, y adicionalmente, Irak también estaría interesado en arrendar otros seis helicópteros Apache que se utilizarían en fases de entrenamiento hasta que las nuevas unidades sean entregadas, junto a otro paquete de 152 Hellfire AGM-114 K-A y 14 lanzadores M299, además de la correspondiente formación para pilotos, repuestos y apoyo logístico, lo que supondría también que habría que aprobar el envío de nuevos efectivos estadounidenses al país. 

Este segundo contrato estaría valorado en 1.370 millones de dólares. De esta manera, al casi medio millar de misiles Hellfire que se podrá entregar se suma también a otro pedido solicitado el pasado 23 de enero, en el que se pedía la aprobación para la compra de otros 500 misiles Hellfire AGM-114 K/R por valor de 82 millones de dólares, por lo que la suma total de los tres contratos iraquíes sería de 6.252 millones de dólares.

En el comunicado emitido por la agencia, se explica que esta venta cumple con los intereses de EEUU para ayudar al gobierno de Nuri al-Maliki “para protegerse contra amenazas terroristas e infraestructuras claves del país como las petrolíferas” en un momento en el que las fuerzas iraquíes cada vez tienen más problemas para luchar contra Al Qaeda. Entre los suministradores destacan  Boeing, General Electric, Raytheon Corporation y Lockheed Martin.

En lo que respecta al pedido de Emiratos Árabes Unidos, la DCSA ha solicitado al Congreso visto bueno para la venta de 30 cazas F-16 Bloque 61, además de la actualización de la actual flota de cazas F-16 Bloque 60 Desert Falcon que dispone la Fuerza Aérea de EAU a la versión Bloque 61. 

Dentro del paquete, que estaría valorado en 270 millones de dólares, también se incluirían 40 sistemas de navegación GPS y 40 cañones M61A de 20 mm. Según detalla el documento, todas estas transacciones, que también tendrían a Lockheed Martin como principal firma adjudicataria, servirán también para apoyar a las fuerzas estadounidenses que se encuentran desplegadas en la base aérea de Al Dhafra. Este contrato podría superar la estimación económica prevista, de 270 millones de dólares, puesto que se calcula que los gatos por los equipos asociados y el precio de las nuevas aeronaves eleven considerablemente el montante final.

En lo que respecta a Libia, la DCSA habría solicitado la venta a este país de un paquete de formación de personal y apoyo logístico que estaría valorado en unos 600 millones de dólares. El contrato comprendería un proceso de formación que agruparía a entre 6.000 y 8.000 efectivos del país africano durante un periodo máximo de ocho años. Además, se incluiría la venta de 637 fusiles carabina M4A4 y sus respectivas municiones, además de las indumentarias correspondientes de la OCIE (Organizational Clothing and Individual Equipment) para el periodo de formación. En este caso todavía se desconocen cuáles serán las empresas que se encargarían del contrato, que se conocerán una vez se lleve a cabo el proceso de licitación correspondiente. (J.Martínez)

Fuente: http://defensa.com