La fragata rusa Admiral Grigoróvich llega al Mediterráneo con destino a Siria

El pasado 27 de febrero, la fragata zarpó de su base en Sebastopol para reforzar al grupo naval ruso presente en la costa siria.


Este jueves, la fragata rusa Admiral Grigoróvich, perteneciente a la Flota del Mar Negro y equipada con misiles de crucero, entró en aguas del Mar Mediterráneo acompañada por dos buques de desembarco de la Flota del Norte, según informó la agencia Interfax.
El Ministerio de Defensa de Rusia señaló en un comunicado que el Admiral Grigoróvich formará parte de un grupo de trabajo permanente de la Armada rusa en el Mediterráneo.
El pasado 27 de febrero, la fragata zarpó de su base en Sebastopol rumbo a Siria, para reforzar al grupo naval ruso presente en el Mediterráneo y con el objetivo de "cumplir plenamente con sus tareas en zonas de alta mar".
Los buques de la clase Admiral Grigoróvich desplazan 4.000 toneladas, alcanzan una velocidad de 30 nudos y poseen una autonomía de 30 días. Su principal arma de ataque, además de los sistemas de defensa antiaérea y las armas antisubmarinas (incluido un helicóptero a bordo) son varios lanzadores de misiles de crucero Kalibr-NK.