¿Quién se beneficia del final del tratado nuclear de alcance medio?


La decisión de Estados Unidos de archivar el Tratado sobre Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio podría acelerar la desaparición de toda la alianza occidental posterior a la Segunda Guerra Mundial y anunciar una mala vuelta a la década de 1930.

El Boletín de los Científicos Atómicos ha movido su Reloj del Juicio Final a sólo 2 minutos para la medianoche. Podría ser tentador convertir esto en una mera disputa sobre flechas y aceitunas si no fuera un escenario tan aterrador.

El presidente estadounidense Ronald Reagan y Mijaíl Gorbachov, secretario general de la URSS, firmaron el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF) en 1987.


La Asociación para el Control de Armas se mostró muy satisfecha. "El tratado marcó la primera vez que las superpotencias acordaron reducir sus arsenales nucleares, eliminar toda una categoría de armas nucleares y utilizar extensas inspecciones in situ para su verificación".

Tres décadas después, la administración Trump quiere retirarse unilateralmente del Tratado INF.

A principios de esta semana, el presidente Trump envió a su asesor de seguridad nacional, John Bolton, para darle oficialmente la noticia al presidente ruso Vladimir Putin en Moscú.

Mientras discutían temas extremadamente serios como las implicaciones de un Tratado de INF disuelto, la perpetuación de las sanciones contra Rusia, el riesgo de no extender un nuevo Tratado START y el despliegue, en palabras de Putin, de "algunos elementos del escudo antimisiles en el espacio exterior", el Presidente ruso se metió en, bueno, flechas y aceitunas:

"Según recuerdo, hay un águila calva en el escudo de armas de los Estados Unidos: tiene 13 flechas en una garra y una rama de olivo en la otra como símbolo de política pacífica: una rama con 13 aceitunas. Mi pregunta: ¿se ha comido ya tu águila todas las aceitunas dejando sólo las flechas?"

La respuesta de Bolton: "No traje ninguna aceituna."

¿Una "nueva realidad estratégica"?


A estas alturas está claro que la lógica de la administración Trump para retirarse del Tratado INF se debe, en palabras de Bolton, a "una nueva realidad estratégica". La FNI está siendo descartada como un "tratado bilateral en un mundo de misiles balísticos multipolares", que no tiene en cuenta las capacidades de misiles de China, Irán y Corea del Norte.

Pero hay un pequeño problema. El Tratado INF limita los misiles con un alcance de 500 km a 5.000 km. China, Irán y Corea del Norte simplemente no pueden representar una "amenaza" para Estados Unidos con el despliegue de tales misiles. La FNI es todo sobre el teatro de guerra europeo.

Así que no es de extrañar que la reacción en Bruselas y en las principales capitales europeas haya sido de un horror apenas disimulado.

Los diplomáticos de la UE han dicho al Asia Times que la decisión de EE.UU. fue un "choque", y "la gota que colmó el vaso para la UE, ya que pone en peligro nuestra existencia, sometiéndonos a la destrucción nuclear con misiles de corto alcance", que nunca podría llegar al corazón de EE.UU..

La razón "China" -que Rusia está vendiendo tecnología avanzada de misiles de Pekín- simplemente no es suficiente en Europa, ya que la prioridad absoluta es la seguridad europea. Los diplomáticos de la UE están estableciendo un paralelismo con la posibilidad -más que real el año pasado- de que Washington pueda bombardear unilateralmente a Corea del Norte. Corea del Sur y Japón, en ese caso, serían "daños colaterales" nucleares. Lo mismo podría ocurrir con Europa en caso de un tiroteo nuclear entre Estados Unidos y Rusia.

Huelga decir que archivar la INF podría incluso acelerar la desaparición de toda la alianza occidental posterior a la Segunda Guerra Mundial, anunciando una remezcla de la década de 1930 con una venganza.

Y el reloj sigue corriendo


Los informes que deberían ser examinados críticamente en detalle afirman que la superioridad de EE.UU. sobre el poder militar de China está disminuyendo rápidamente. Sin embargo, China no es una potencia tecnológica militar en comparación con Rusia y sus misiles hipersónicos de última generación.


La OTAN puede ser relativamente fuerte en el frente de los misiles, pero aún así no podría competir con Rusia en una posible batalla en Europa.

El peligro supremo, en términos del Reloj del Juicio Final, es la obsesión de ciertas facciones neoconservadoras estadounidenses de que Washington pueda prevalecer en una guerra nuclear "limitada", localizada y táctica contra Rusia.

Esa es toda la razón para extender la capacidad de primer ataque de Estados Unidos lo más cerca posible de la frontera occidental rusa.

Los analistas rusos subrayan que Moscú ya está perfeccionando - "extraoficialmente" - lo que sería su propia capacidad de primer golpe en estas tierras fronterizas. La mera insinuación de que la OTAN intenta iniciar una cuenta atrás en Polonia, el Báltico o el Mar Negro puede ser suficiente para animar a Rusia a atacar.

El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, refutó rotundamente las afirmaciones de Trump y Bolton de que Rusia estaba violando el Tratado INF: "Por lo que entendemos, la parte estadounidense ha tomado una decisión, y lanzará procedimientos formales para retirarse de este tratado en un futuro próximo."

En cuanto a la determinación de Rusia, todo lo que hay que saber es parte de la intervención detallada de Putin en el Foro Económico de Valdai. Esencialmente, Putin no ofreció ninguna noticia de última hora, sino un duro recordatorio de que Moscú contraatacará cualquier provocación configurada como una amenaza para el futuro de Rusia.

Fuente: http://www.atimes.com